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La estrategia del shock y el pavor de la OPEP funciona con el petróleo, pero ahora llega lo difícil

 

La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) acordó recortar la producción de crudo a mediados de diciembre de 2018. Un movimiento típico tras un desplome del precio del petróleo como el visto a finales del año pasado. Sin embargo, lo que no esperaba el mercado es que la OPEP cumpliese con esas restricciones en cuestión de semanas, con drásticos movimientos de los grandes exportadores y una continua caída de la producción en los países que habían sido liberados del acuerdo. La estrategia del shock y el pavor ha disparado el precio del 'oro negro' cerca de un 32% en lo que va de año, objetivo conseguido. No obstante, lo difícil llega ahora, la OPEP debe planificar la salida de unos recortes (si no quiere perder de forma permanente cuota de mercado) que podría coincidir con un incremento de la producción de shale oil en EEUU.

 

 

Los analistas de Goldman Sachs fueron los que acuñaron hace unos meses esta expresión del shock y el pavor para denominar a la estrategia del cártel, que tenía como objetivo impactar a los mercados implementando unos recortes sin vacilación, algo que pocas veces sucede cuando la OPEP quiere coordinar una reducción de la producción de crudo. Y es que siempre suele aparecer el típico gorrón o free rider que se hace el remolón a la hora de recortar para aprovecharse de las restricciones implementadas por el resto del cártel.

En un nuevo documento del banco estadounidense se asegura que esta estrategia es la que ha impulsado el precio del crudo, una tendencia que "persistirá durante el segundo trimestre de 2019: la estrategia del shock y el pavor con los recortes de la OPEP, junto la actividad económica global, las sanciones petroleras de EEUU y un crecimiento (moderado por ahora del shale oil) han causado el déficit de oferta en el mercado". También habría que añadir a estos factores la intensificación del conflicto militar en Libia, un productor importante. 

La OPEP redujo en 797.000 barriles diarios en enero, tras la disminución de 751.000 barriles por jornada que registró en diciembre, por lo que su nivel de producción se situó en los 30,806 millones de barriles por día, quedándose ya de esta manera a las puertas de cumplir con el pacto de recorte a la producción que entró en vigor el pasado 1 de enero. A día de hoy, los recortes de la OPEP y sus aliados han superado lo pactado tras reducir en uno 1,4 millones de barriles el bombeo por día, con Arabia Saudí recortando el doble de lo comprometido.

Los primeros recortes reales se pusieron en marcha en diciembre, un mes antes de que entrase en vigor el acuerdo firmado por los países exportadores y sus aliados en Viena. En enero se ha puesto en marcha la segunda fase que ha dejado la producción de la OPEP a unos cuantos de miles de barriles de cumplir con el objetivo pactado, lo que dejó a los inversores y traders de materias primas con la 'boca abierta'. La rapidez y el compromiso de países como Arabia Saudí han dado fuerza al precio de los futuros del petróleo. Por si esto fuera poco, el cártel ha cancelado la reunión de abril en la que se iba a debatir la extensión o no lo de los recortes, lo que supone una prolongación de facto de las restricciones hasta el mes de mayo por lo menos.

Los economistas de Goldman comentaban en febrero que "los países más fuertes de la OPEP estaban adoptando la estrategia del shock y del pavor, excediendo su compromiso con los recortes... la posibilidad de ver una disrupción en el mercado se ha incrementado con la fuerte caída de la producción en Venezuela, que se ha acelerado con la aprobación las sanciones de EEUU al país caribeño".

Shock y pavor (en inglés, Shock and awe) es una doctrina militar basada en el uso de poder abrumador, conciencia del campo de batalla dominante, maniobras dominantes y demostraciones espectaculares de fuerza para paralizar la percepción del adversario en el campo de batalla y destruir su voluntad de luchar. La OPEP ha implementado una estrategia similar que ha tenido cierto éxito a corto plazo.

Todo ello ha llevado de nuevo al crudo a presentar una estructura de backwardation, que es una clara señal de que la demanda inmediata de petróleo está rebasando a la oferta (déficit en el mercado al contado), lo que lleva al precio del petróleo físico o spot a niveles más elevados que los futuros.

Los expertos de Goldman creen que el precio del crudo podría llegar a superar los 72 dólares en el corto plazo, pero en la segunda mitad del año la situación podría cambiar. Las previsiones muestran una caída del precio del crudo hasta los 65,2 dólares en el tercer trimestre y hasta los 62 dólares en el cuarto trimestre del año. Para 2020 se prevé que el precio del Brent promedie unos 60 dólares por barril.

Desde Goldman creen que Arabia Saudí comenzará a incrementar su producción en la segunda parte del año para llevarla desde los 9,9 millones de barriles por día (mbd) de hoy hasta 10,3 mbd. "Esperamos que Emiratos Árabes Unidos y Kuwait continúen el camino de Arabia Saudí".

Además, tras la pausa de la producción en la Cuenca Pérmica de Texas durante el primer trimestre del año, la producción podría comenzar a repuntar ahora que los 'atascos' se han solucionado con la instalación de nuevos oleoductos para transportar el crudo.

 

 

Fuente: www.elconomista.es // Autor: Vicente Nieves

La ayuda del petróleo al PIB se agota y pone en juego 2.000 millones de crecimiento este año

El petróleo ha subido casi 14 dólares desde que arrancó el año y amenaza con llegar a los 75 dólares en el corto plazo. Esa subida tendrá un impacto negativo en el PIB español que algunos expertos cifran en más de 2.000 millones de euros.

La caída que experimentó el precio del petróleo en el último trimestre de 2018 evitó un frenazo mayor del crecimiento del PIB, que pese a todo dio muestras de debilidad en el último trimestre de 2018, según confirmó el pasado viernes el Instituto Nacional de Estadística (INE), cuando rebajó en una décima la tasa de crecimiento intertrimestral de la economía española hasta el 0,6%. Sin embargo, elencarecimiento que el crudo ha experimentado en los últimos cuatro meses se convierte ahora en una amenaza más para la economía española en un momento vulnerable porque la incertidumbre política y el contexto internacional no van a ayudar a que tire el PIB.

Pese a que el Gobierno insiste en lanzar un mensaje optimista sobre la evolución de la economía española, son cada vez más los elementos que llaman a la cautela. Junto a los indicadores que muestran que el consumo público está disparado y que el riesgo de recesión es cada vez más alto, se suma ahora la amenaza de la factura energética. En este contexto, el dato de IPC de la pasada semana ya puso de manifiesto que la subida del precio de los carburantes puede empezar a pasar factura al consumo de las familias y las empresas.

 

Según explica a OKDIARIO el economista Javier Santacruz, existe cierto consenso en que “una caída de 10 dólares en el precio del Brent suele llevar aparejado un crecimiento de dos décimas del PIB. Esto se debe al impacto que los precios del petróleo tienen tanto en el consumo interno, como en la balanza comercial, dada la fuerte dependencia energética de España hacia el exterior”.

De este modo, de no ser por la caída que experimentó el crudo en el último trimestre, la desaceleración del PIB hubiera sido aún mayor de lo recogido por el INE el pasado viernes. En esa línea, el Banco de España también reconoció en su última actualización de sus proyecciones económicas que la caída del petróleo había dado una “sorpresa positiva” al PIB español en el último trimestre de 2018.

El crudo tocó máximos anuales en los 86,3 dólares el pasado 3 de octubre. Desde entonces y hasta final de año bajó a 53,8 dólares. Esa caída del precio del petróleo se notó en el último trimestre del año y pese a ella, no se pudo evitar que se agudizara la tendencia de desaceleración del PIB.

 

 

La relación entre el precio del crudo y el PIB “es fácil de entender porque al bajar el precio de las gasolinas las familias tienen mayor renta disponible para gastar y lo mismo ocurre con las empresas, que reducen sus gastos energéticos y ganan competitividad y capacidad para el gasto”, explica a este periódico el Profesor de Economía en el IE Business School, Rafael Pampillón.

Sin embargo, esa baza se agota. Desde enero, el crudo se ha encarecido hasta marcar los 67,6 dólares el barril al cierre de la sesión de los mercados europeos el pasado viernes. Y algunos expertos, como los de Goldman Sachs, pronostican que pronto llegará a los 70 dólares el barril. Otras casas de análisis, como Barclays, esperan ya que el avance llegue a los 75 dólares. En sus proyecciones macro para este año, en las que se establece un crecimiento del 2,2% en 2019, el Banco de España manejaba unos precios de petróleo en 64,9 dólares.

En este contexto, es de esperar que el crudo deje de ser un aliado del crecimiento español para convertirse en una amenaza. En juego están dos décimas de crecimiento anual en función de la subida, esto es algo más de 2.000 millones de euros, según advierten algunos expertos.

 

 

Fuente: okdiario.com

Autora: Maria Vega

 

 

La Cuenca Pérmica de Texas ya produce más petróleo que Venezuela e Irán juntos

 

 

La Cuenca Pérmica, situada entre Texas y Nuevo México, es el mayor campo de petróleo de EEUU. Aunque las limitaciones técnicas (falta de oleoductos para transportar el crudo) parecían que iban a poner un techo temporal a la producción de petróleo, la producción ya ha superado los 4 millones de barriles por día (mbd), superando así la producción conjunta de dos históricos productores como Venezuela e Irán, miembros de la OPEP.

 

La Agencia de la Energía de EEUU ha publicado el informe mensual de productividad de perforación en el que se analiza las producción de shale oil (petróleo de esquisto) en las grandes regiones productoras. Según revela este organismo, el bombeo de shale oil en EEUU ha alcanzado en marzo los 8,507 mbd, de lo cuales 4,137 mbd se extraen de la Cuenca Pérmica (Permian Basin en inglés)

 

Este prolífico yacimiento se enfrentó durante parte del año y pasado y parte de este a la falta de oleoductos para transportar a un precio competitivo el crudo. El crecimiento de la producción en la Cuenca Pérmica ha sido tan rápido que las previsiones de inversión de las grandes petroleras se quedaron atrás, lo que ha impedido que el bombeo crezca a un mayor ritmo todavía.

En 2016, la producción era de menos de 2 mbd por día, pero las características excepcionales de esta región han permitido que la producción se duplique a pesar de que los precios del petróleo no han vuelto a acercarse a los 100 dólares por barril de una forma prolongada en el tiempo. Bombeando 4 mbd, la Cuenca Pérmica produce más que Venezuela (1 mbd) e Irán (2,8 mbd) juntas, algo insólito.

La Cuenca Pérmica son varias formaciones ricas en shale oil que se encuentran muy juntas 

 

La Cuenca Pérmica, más que un campo de petróleo es una región con varias formaciones de las que se puede extraer petróleo ligero a través de formaciones rocosas de baja permeabilidad. Las seis formaciones principales son Spraberry, Wolfcamp, Bone Spring, Glorieta and Yeso y Delaware, en las que se usa la técnica conocida como fracking (fracturación hidráulica) para extraer el petróleo.

Estas ricas formaciones están apiladas en un espacio relativamente pequeño que convierten a esa zona en un lugar muy atractivo para las petroleras y perforadoras, que logran rentabilizar cada barril.

gran parte del incremento de la producción de crudo en EEUU desde julio de 2016 se ha producido en la cuenca pérmica. La composición de diferentes estratos con petróleo de esquisto permite extraer crudo de diferentes capas y zonas geológicas con un solo pozo.

Esta región ha producido petróleo de forma estable durante décadas, pero ha sido la revolución del fracking la que ha revitalizado la zona. Esto, junto con la capacidad local de refinación de crudo y la proximidad casual a las refinerías de la Costa del Golfo han hecho de la Cuenca Pérmica un lugar ideal para la extracción de oro negro y gas.

La técnica del fracking permite sacar petróleo de formaciones poco permeables. Grosso modo, esta técnica consiste en la perforación del suelo hasta alcanzar las capas rocosas que contienen el petróleo. Después se introduce en el pozo creado un conducto que producirá la fracturación hidráulica a través de la expulsión a presión de agua, arena y químicos. El agua a presión fractura las rocas, mientras que los granos de arena mantienen abiertas las fisuras de las rocas para que el crudo vaya fluyendo hacia el pozo.

La excepcionalidad de Pérmica se ha manifestado después del colapso de los precios del petróleo a mediados de 2014. Al contrario que Bakken y Eagle Ford, la producción de petróleo siguió aumentando a pesar del descenso de pozos activos, lo que deja a este yacimiento como uno de los más productivos del país.

Fuente: ElEconomista.es // Autor: Vicente Nieves

El 'boom' del fracking convertirá a EEUU en exportador neto de petróleo en cuestión de meses

 

La producción de shale oil (petróleo de esquisto) ya supone más del 60% de toda la producción de crudo en EEUU. Este tipo de petróleo extraído mediante la técnica del fracking (fracturación hidráulica) está a punto de convertir a la primera potencia económica del mundo en un exportador neto de petróleo y derivados: saldrán más barriles de EEUU de lo que entran.

Según la Agencia de la Energía de EEUU ese día llegará a finales de este año o principios de 2020. La producción de shale oil supera los 8 millones de barriles por día (mbd), con regiones tan prolíficas como la Cuenca Pérmica, que ya bombea cerca de 4 mbd, el doble que Noruega y casi el triple que Venezuela. Contando el crudo convencional y el shale oil, la producción ronda los 11,9 mbd, dejando a EEUU como líder destacado en el bombeo mundial de crudo, algo que no ha permitido todavía al país ser exportador neto como Arabia Saudí o Rusia. La primera economía del mundo todavía consumo más crudo del que produce

 

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Hablando estrictamente de petróleo crudo (la materia prima que se extrae del subsuelo), EEUU aún tiene parte del camino por recorrer para ser autosuficiente. Las importaciones netas son de 4,5 mbd, una caída importante si se tiene en cuenta que en junio de 2005 las importaciones netas fueron de 10,7 mbd.

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Sin embargo, las importaciones netas de petróleo crudo y otros productos petrolíferos (gasolina, destilados, diésel o queroseno) han caído hasta los 700.000 barriles por día frente a los 13 mbd que se llegaron a alcanzar durante 2005. Esta diferencia respecto al petróleo crudo se debe a que por cada barril de 'oro negro' se logra una mayor cantidad de productos refinados por los aditivos que se añaden en el proceso. Hay que tener en consideración que EEUU tiene la mayor capacidad de refino del mundo.

 

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Los últimos datos muestran que EEUU está exportando sólo 2,5 mbd de petróleo crudo (hasta 2015 no podía exportar crudo). Sin embargo, las exportaciones de crudo y otros productos petrolíferos superan los 8,2 mbd, mientras que las importaciones en este mismo apartado apenas superan los 9 mbd, lo que deja a EEUU al borde de ser un exportador neto de petróleo y derivados.

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La proliferación de la industria del shale oil ha cambiado de forma importante la estructura del mercado de petróleo. Más allá de que EEUU se haya convertido en el mayor productor de crudo del mundo, lo más importante es que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) ha perdido parte de la influencian que han ejercido históricamente sobre los precios.

No obstante, la OPEP todavía controla alrededor del 30% de la producción mundial de crudo, una cantidad que se incrementa hasta casi el 45% si se suman los países que colaboran de forma estrecha con el cártel (Rusia sobre todo). Este peso podría ir disminuyendo a medida que las exportaciones (y la producción) de crudo de EEUU sigan ganando peso y el mundo vaya reduciendo la intensidad en consumo de crudo en favor de las energías alternativas.

 

El propio Banco Central Europeo explicaba esta situación en unos de sus últimos boletines mensuales. "Aunque la OPEP y otros destacados productores que cooperan con esta organización ahora tienen un papel algo menos relevante, siguen influyendo considerablemente en la evolución de los precios del petróleo".

Arabia Saudí y sus socios aún "desempeñan un papel importante", pero su influencia es muy inferior a la de antaño. "Con todo, la estrategia de la OPEP de reducir los precios en 2014 y 2015 no consiguió expulsar del mercado de forma permanente a la producción de petróleo no convencional de Estados Unidos, lo que sugiere que, en horizontes de largo plazo, la capacidad de esta organización para estabilizar los precios en torno a los niveles deseados ha disminuido". EEUU y el fracking tienen gran culpa de esto. 

 

 

Autor: Vicente Nieves

Fuente: ElEconomista.es

 

SUBE EL PRECIO DEL PETRÓLEO GRACIAS AL OPTIMISMO COMERCIAL Y EL DESCENSO DE PRODUCCIÓN DE EE.UU

 

Los precios del petróleo suben este lunes tras conocerse que Estados Unidos y China podrían estar a punto de llegar a un acuerdo comercial y ante los indicios de que los yacimientos de Estados Unidos están frenando la producción.

Los futuros de petróleo del West Texas Intermediate de Nueva York suben un 0,84% o 47 centavos hasta 56,27 dólares a las 13:43 horas (CET).

Mientras, los futuros de Brent, referencia para los precios del petróleo fuera de Estados Unidos, avanzan un 0,85% o 55 centavos hasta 67,39 dólares, apartándose de los máximos de tres meses registrados en 65,62 dólares.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente chino, Xi Jinping, podrían sellar un acuerdo comercial oficial en su reunión de en torno al 27 de marzo, en vista de los avances en las conversaciones entre ambos países, informaba el domingo el Wall Street Journal.

Ambos países parecen cercanos a llegar un acuerdo que frenaría los aranceles de Estados Unidos sobre unos 200.000 millones de dólares en productos chinos, pues Pekín se está comprometiendo a implementar cambios económicos estructurales y a eliminar las represalias en forma de aranceles sobre los productos estadounidenses.

A los traders les preocupa que la prolongada disputa comercial pueda tener un impacto negativo en las dos mayores economías del mundo —particularmente en la de China, el mayor importador de petróleo del mundo—, lastrando la demanda de la materia prima.

Los inversores también respiraron de alivio después de que los últimos datos semanales de Baker Hughes indicaran que las empresas energéticas de Estados Unidos redujeron la semana pasada el total de yacimientos activos hasta registrar mínimos de casi nueve meses, lo que indica que la producción nacional empieza a moderar su crecimiento.

Sin embargo, algunos analistas mantienen la cautela ante la advertencia de Barclays(LON:BARC) este fin de semana de que la producción de petróleo de Estados Unidos probablemente se incrementaría en la segunda mitad de este año.

Por otra parte, en el Nymex, los futuros de gasolina se disparan un 1,03% hasta 1,7481 dólares por galón a las 13:45 horas (CET), mientras que el carburante para calefacción sube un 0,69% hasta 2,0149 dólares por galón.

Por último, los futuros de gas natural suben un 0,03% hasta 2,860 dólares por millón de unidades térmicas británicas.

 

Fuente: investing.com

Trump baja los precios del petróleo con un solo tuit

Horas después de que el presidente de EE.UU. publicara en Twitter que los precios del crudo eran "demasiado altos", se registró una caída notable de los mismos.

 

 

Los precios del petróleo han caído drásticamente en un solo día, después de que el presidente de EE.UU., Donald Trump, se hubiera quejado este lunes en su cuenta de Twitter de los precios "demasiado altos" del crudo y ha instado a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) a "relajarse y calmarse".

De acuerdo con los datos comerciales de la Bolsa de Nueva York (EE.UU.), los futuros del barril de petróleo Brent para entrega en abril para las 11:53 (hora local) habían disminuido hasta los 64,83 dólares, lo que representa 2,29 dólares menos que al final de la sesión anterior.

 

Por otra parte, a la misma hora el precio del petróleo WTI había caído hasta los 55,29 dólares, mientras que el precio más alto que ha tenido durante esta jornada de negociaciones alcanzó los 57,51 dólares. La mayor caída del WTI durante la jornada en comparación con el costo del 22 de febrero representa 2,18 dólares.

Horas antes, el mandatario estadounidense a través de su cuenta personal de Twitter señaló que "los precios del petróleo están subiendo demasiado". "OPEP, por favor, relájese y cálmese. El mundo no puede experimentar una subida de precios. ¡Frágil!", ha escrito.

 

Esta caída se registra después de que el pasado 30 de enero los precios del crudo subieron más de un 2% después de las sanciones impuestas por EE.UU. contra la petrolera estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA).

 

Fuente: actualidad.rt.com

 

 

 

El no del Congreso a los PGE frena la subida del diésel

El “dieselazo”, tal y como lo calificó ayer Albert Rivera, presidente de Ciudadanos, durante su intervención en el debate de Presupuestos Generales del Estado (PGE) se queda, por el momento, en el limbo. A las 12:44 de hoy, los votos de 191 diputados de, entre otros grupos parlamentarios, Partido Popular, Ciudadanos y los nacionalistas, han tumbado las cuentas que el Gobierno socialista de Pedro Sánchez había dibujado para este año 2019. Unas cuentas que recogían la subida del impuesto al diésel con el objetivo de equipararlo al de la gasolina.

El incremento hubiera supuesto para los conductores con un vehículo diésel 3,8 céntimos más por litro de combustible, con los que el Ejecutivo preveía aumentar la recaudación en 670 millones de euros.

No obstante, al Gobierno todavía le queda la posibilidad de aprobar esta subida empleando -una vez más, y ya van cerca de 30-  la vía del Real Decreto Ley, que tendría que ser convalidada a posteriori por el arco parlamentario. Sin embargo, de confirmarse la convocatoria de elecciones generales anticipadas para el próximo 28 de abril, la lógica hace que esta opción sea poco probable. Primero por lo impopular que acompaña al anuncio de cualquier subida de impuestos que, por norma general se traslada a los precios de los bienes y servicios. Segundo, por los efectos que tendría en la economía tanto de los consumidores como de los profesionales que emplean sus vehículos para ejercer su actividad.

Junto al sector de la automoción, el colectivo de autónomos es precisamente el que más se beneficiará de que no se lleve adelante esta medida. En torno a 200.000 profesionales afiliados al RETA (Régimen Especial de Trabajadores Autónomos) emplean este tipo de vehículos, entre ellos repartidores, mensajeros, visitadores médicos o los 20.000 agentes comerciales que recorren una media de 50.000 kilómetros al año y que hubieran tenido que soportar un sobrecoste superior a los cinco millones de euros cada año.

 Fuente: autonomosyemprendedores.es

El precio del petróleo evidencia la derrota de la OPEP en su 'guerra' con el fracking de EEUU

 

A mediados de 2014, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) comenzó a inundar el mercado de petróleo hundiendo los precios para ganar cuota de mercado y expulsar a los productores menos eficientes de EEUU, principalmente a los que extraen shale oil (petróleo de esquisto) a través de la técnica del fracking. La OPEP quería recuperar el dominio del mercado para ejercer el mayor control posible sobre los precios, pero casi cinco años después se puede concluir el mercado ha cambiado y los precios se ajustan más a los costes de producción.

 

La OPEP incrementó su producción desde unos 32,6 millones de barriles por día (mbd) en abril de 2014 hasta los 34,5 mbd un año después. El precio del crudo llegó a caer por debajo de los 30 dólares y los productores de EEUU se resintieron. Las petroleras de la primera potencia del mundo dejaron de abrir nuevos pozos, redujeron la producción de los menos rentables y muchas se declararon en quiebra.

 

 

 

La OPEP había ganado la primera batalla, pero cuando el precio del crudo volvió a rondar los 55-60 dólares, el crédito volvió a fluir y las firmas de EEUU volvieron a incrementar el bombeo poniendo techo al precio del 'oro negro' y obligando a la OPEP a cambiar de táctica y apostar por los recortes de producción para sostener unos precios mientras que la era del petróleo siga viva.

 

Ahora, tras un puntual repunte hasta los 86 dólares en octubre de 2018, el precio del petróleo se mueve en una horquilla que tiene un suelo en los 50 y el techo en los 70 dólares (sin perjuicio de que estos niveles se superen de forma puntual). EEUU produce cada vez más petróleo y gana cuota de mercado, mientras que la OPEP se resiste a reconocer que su influencia en el mercado es infinitamente menor que hace 10 años. A pesar de los recortes y la debacle de producción en Venezuela, el crudo se encuentra levemente por encima de los 60 dólares el barril, muy lejos de los 140 dólares que marcó en 2008.

 

 

El Banco Central Europeo (BCE) en su boletín mensual dedica un artículo a esta novedosa situación para un mercado que tradicionalmente ha carecido de competencia. "Aunque la OPEP y otros destacados productores que cooperan con esta organización ahora tienen un papel algo menos relevante, siguen influyendo considerablemente en la evolución de los precios del petróleo".

Aunque el BCE reconoce que Arabia Saudí y sus socios aún "desempeñan un papel importante", su influencia es muy inferior a la de antaño. "Con todo, la estrategia de la OPEP de reducir los precios en 2014 y 2015 no consiguió expulsar del mercado de forma permanente a la producción de petróleo no convencional de Estados Unidos, lo que sugiere que, en horizontes de largo plazo, la capacidad de esta organización para estabilizar los precios en torno a los niveles deseados ha disminuido".

En el largo plazo, el precio del petróleo se mantendrá, de media, en precios 'razonables', lo que no quiere decir que puedan existir picos al alza o a la baja

 

Los economistas del instituto monetario argumentan que "la revolución del petróleo no convencional ha contribuido a limitar las presiones al alza de los precios del crudo, ya que la producción de EEUU suele aumentar cuando los precios superan los niveles de break-even".

Ahora mismo, los pozos operativos en EEUU pueden ser rentables con el crudo en unos 30 dólares por barril, no obstante "para la explotación de nuevos pozos, los productores necesitan que los precios sean más elevados".

El artículo del BCE sentencia que la entrada de los productores no convencionales ha supuesto un giro importante para el funcionamiento histórico del mercado de petróleo: "La revolución del petróleo no convencional ha cambiado la estructura del mercado de crudo. Ahora, las estrategias de la OPEP deben tener en cuenta la reacción endógena de los productores de petróleo no convencional".

La competencia del shale oil ha reducido la capacidad de los productores tradicionales (OPEP y Rusia) para llevar los precios a niveles elevados en horizontes de largo plazo. Los precios pueden tocar los 86 dólares como ocurrió en octubre del año pasado, pero en periodos prolongados de tiempo el precio medio tenderá a acercarse a los costes de producción. "Al mismo tiempo, el proceso de adaptación de las estrategias de la OPEP a esta nueva competencia ha introducido cierta volatilidad en los precios del crudo en los últimos años, también durante la segunda mitad de 2018", aseguran desde el BCE.

 

 

Autor: Vicente Nieves Fuente: ElEconomista.es

 

 

El petróleo marca su mejor enero desde 1983 impulsado por los recortes de la OPEP y la Fed

 

El petróleo está a punto de cerrar su mejor mes de enero desde 1983. Aunque los precios siguen estando relativamente bajos respecto a los máximos alcanzados en junio de 2008 (140 dólares el barril), la subida porcentual experimentada en este mes ha sido cercana al 20%.

 

 
 

Este ascenso muestra que los recortes en la producción de la OPEP y sus aliados han empezado a surtir efecto, mientras que la "prudencia" de la Fed ha impulsado a los mercados, ha mejorado las expectativas de crecimiento y han puesto techo a la fortaleza del dólar.

Aunque los futuros en Nueva York no presentaban grandes cambios a comienzos de la sesión de este jueves, el rebote de enero alcanza casi el 20%, la mayor subida para este mes desde 1983. La Fed dejó entrever este miércoles que las subidas de tipos han terminado por el momento, algo que ya se preveía y que ha permitido que el dólar levante el pie del acelerador, dando un respiro al petróleo.

La semana pasada, las importaciones estadounidenses de crudo de Arabia Saudí han caído a su nivel más bajo desde octubre de 2017 , mientras que el ministro de energía ruso, Alexander Novak, ha asegurado que el país ya ha comenzado a recortar gradualmente la producción este mes e intentará aumentar el ritmo de las reducciones en febrero.

El petróleo West Texas, índice de referencia del crudo en EEUU, ha recuperado parte del terreno perdido en el último trimestre de 2018, cuando cayó casi 40%. La grave situación para los países que dependen de los ingresos del crudo llevó a la Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados a embarcarse en una misión para reducir la producción.

Los problemas en Venezuela

A estos recortes se suma la crisis en Venezuela que amenaza con limitar aún más los suministros, mientras que se mantiene el telón de fondo de la guerra comercial entre Estados Unidos y China que sigue siendo fundamental para las perspectivas de la demanda.

Las sanciones de EEUU contra Venezuela constituyen un "embargo petrolero de facto" y "no pueden sino apoyar los precios", asegura Tamas Varga, analista de PVM Oil Associates.

El precio del West Texas está cerca de los 55 dólares, frente a los 45 en los que cerró diciembre. En la jornada presente se anota una subida de cerca del 2%. Por otro lado, el precio del Brent supera los 62 dólares por barril frente a los 53,8 en los que cerró diciembre del 2018 con alzas del 1,5%

 

 

FUENTE: eleconomista.es

EEUU se plantea sancionar el petróleo de Venezuela

Encallada en una crisis histórica, Venezuela acapara hoy la mayor parte de las miradas de la comunidad internacional. Países tradicionalmente amigos de la oposición venezolana, como Colombia o Brasil, reconocieron con rapidez a Juan Guaidó como presidente de la república. También lo hizo Estados Unidos, que se antoja un actor clave para entender lo que pueda ser de Venezuela a partir de ahora.

 

¿Por qué? Por el petróleo. Pese a las tibias relaciones diplomáticas entre ambos países, el nexo económico es sustancial. Estados Unidos importa el 39% del crudo extraído en Venezuela. Es su principal comprador, en una economía ampliamente dependiente de los productos derivados del petróleo (alrededor del 80% de sus exportaciones). Numerosas refinerías estadounidenses dependen del barato producto venezolano.

 

Las sanciones. Maduro ha roto todo lazo diplomático con Washington. La Administración Trump sopesa sanciones (o acciones) que aíslen (y empeoren) aún más a la calamitosa economía venezolana. Sin embargo, esto podría tener un coste a escala nacional. Estados Unidos aún no es autosuficiente, pese al sustancial crecimiento del fracking, y la repentina detención de las importaciones venezolanas podría aumentar sus precios del petróleo.

Venezuela es el cuarto país del que más crudo importa Estados Unidos. Alrededor de 500.000 barriles que, de desaparecer, tendrán consecuencias.

 

 

Fuente: m.magnet.xataka.com

 

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