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El petróleo se dispara con el derribo de un dron estadounidense por parte de Irán.

 

Los mensajes de la Fed y las caídas del dólar ayudan a las subidas del petróleo, pero la mayor oleada de compras se produce como reacción a las noticias del derribo por parte de Irán de un dron espía de EEUU en el Estrecho de Ormuz, la misma zona de los ataques sufridos por dos buques petroleros hace una semana.

Las alertas geopolíticas se activan de nuevo, y como sucediera hace una semana, el detonante son los ataques registrados en el Estrecho de Ormuz, convertido en la principal ruta marítima para el transporte de petróleo.

 

El rally de hasta el 4% que registró el pasado jueves el precio del petróleo se desató como respuesta a la noticias de los ataques sufridos por dos buques petroleros, propiedad de empresas noruegas y japonesas. Todas las sospechas se dirigían entonces a Irán, y apuntaban a una escalada en las represalias del régimen de Teherán por el embargo al crudo iraní adoptado por EEUU.

Una semana después las propias autoridades de Irán no dejan lugar a la duda sobre la autoría del ataque que ha provocado el derribo de un dron espía de EEUU en el Estrecho de Ormuz. Los Guardianes de la Revolución iraníes han anunciado esta madrugada el derribo de un avión no tripulado estadounidense de observación.

 

 

La posición exacta del dron en el momento del derribo es causa de controversia entre EEUU e Irán. De acuerdo con las autoridades estadounidenses, el avión no tripulado sobrevolaba el espacio aéreo internacional en el Estrecho de Ormuz, mientras que desde el régimen de Teherán sostienen que se había adentrado en el sur de Irán.

El suceso supone un paso más en la escalada de la tensión entre EEUU e Irán. Esta misma semana el propio régimen de Teherán avanzó que superaría los niveles límites de uranio enriquecido dentro de su programa nuclear, el origen del embargo adoptado por EEUU.

Subidas de hasta el 3%
La escalada de la tensión dispara de nuevo las alertas geopolíticas, y eleva los temores incluso a un conflicto bélico. La respuesta de los inversores del mercado del petróleo es inmediata, como sucedió hace una semana con los ataques a dos buques petroleros.

El precio del crudo se dispara hasta un 3%. El barril de Brent supera en su escalada los 63 dólares, mientras que el barril tipo West Texas acelera por encima de los 55 dólares.

El temor a una escalada de la tensión en Oriente Medio que pueda dar lugar incluso a un conflicto bélico acelera por encima del 5% la revalorización que acumula el petróleo desde el nivel previo a los ataques de la semana pasada a dos buques petroleros en el Estrecho de Ormuz. Antes de estos incidentes el barril de Brent se había desinflado justo por debajo de la barrera de los 60 dólares.

Antes de conocerse el derribo del dron de EEUU, los operadores del mercado del petróleo contaban ya con alicientes renovados para reanudar su toma de posiciones. La confirmación de una próxima bajada de tipos por parte de la Fed de EEUU supone un estímulo para el crecimiento económico, y por consiguiente, para las perspectivas de demanda de crudo. Además, con sus mensajes, la Fed desinfla la cotización del dólar, la divisa que monopoliza el mercado del petróleo.

Con el nuevo tirón alcista que registra en la sesión de hoy, la cotización del barril de Brent eleva al 16% la escalada que registra desde el inicio del año.

 

 

 

Fuente: https://amp.expansion.com

Novak: "El petróleo podría caer a los 30 dólares de no alcanzar un pacto"

El ministro de energía ruso acerca la posibilidad de extender los recortes de producción de la OPEP durante la segunda mitad del año.

 

La extensión del acuerdo de la OPEP para limitar la producción de petróleo durante la segunda mitad de 2019 parece más cerca de producirse. El ministro de energía saudí Khalid al-Falih ha detallado hoy en una entrevista a la agencia rusa de noticias Tass que solo falta el visto bueno de Rusia para prorrogar el pacto, a lo que su homólogo ruso, Alexander Novak, le ha respondido que de no producirse el acuerdo, "los precios del petróleo podrían caer hasta los 30 dólares por barril".

Al-Falih se encuentra en Rusia manteniendo conversaciones con Novak, y ha afirmado que "se están dando pasos" para evitar una fuerte caída en los precios del crudo. Por su parte, Novak ha asegurado que hay "grandes riesgos" de que se produzca un exceso de oferta de oro negro y que Moscú necesita monitorizar más el mercado para estar en disposición de tomar una decisión "equilibrada" en julio. 

Los datos parecen dar la razón a las declaraciones de ambos ministros. Hoy mismo, China ha publicado las cifras de importación de esta materia prima en el mes de mayo. El gigante asiático ha reducido sus importaciones hasta las 1,36 toneladas de crudo en mayo frente a las 1,69 millones de abril, según ha indicado la autoridad aduanera de Pekín.

En el último mes, el precio del oro negro ha estado soportando presiones a la baja por varios frentes. La inestabilidad en Venezuela, el final de la bula estadounidense sobre el crudo iraní y el temor a la desaceleración comercial y económica por el auge del proteccionismo han estado pasando factura al petróleo. 

A pesar de que el barril de Brent, petróleo de referencia en el Viejo Continente, aún acumula una revalorización del 17,55% en lo que va de año, desde que estallara la fase más cruenta de la guerra comercial el pasado cinco de mayo, se ha dejado un 11,23% y se sitúa en el entorno de los 63,24 dólares. Por otro lado, el petróleo West Texas en Estados Unidos suma un 19,18% en lo que va de año y ha perdido el 13,06% desde el cinco de mayo. Hoy oscila entorno a los 54,12 dólares por barril.

Petróleo Brent62,660   +0,594%

El presidente ruso, Vladimir Putin, aseguró la semana pasada que Rusia y la OPEP no estaban de acuerdo sobre cual es el precio justo para el petróleo pero que ambas partes tomarían una decisión conjunta durante la reunión del club de países productores de petróleo en Viena que se celebrará en las próximas semanas. La cumbre del G-20 será otro de los eventos en los que según al-Fhalih ambas potencias discutirán sobre el tema. 

No obstante, a pesar de que las señales parecen indicar que el acuerdo del cártel para limitar la producción puede estar más cerca de producirse, siguen habiendo incertidumbres que podrían complicarlo. "Obviamente, hay un debate dentro del país sobre cuál es el volumen exacto que Rusia debería de producir durante la segunda mitad del año", ha apuntado al-Falih.

Igor Sechin, director ejecutivo de Rosneft, una compañía petrolífera rusa que en 2018 representó el 6% de la producción mundial de petróleo, ha criticado duramente la posibilidad de prolongar el pacto con la OPEP. Según Sechin, el acuerdo representa una amenaza para Moscú ya que le daría una oportunidad a Estados Unidos de "hacerse con la cuota de mercado rusa".

 

Fuente: cincodías.elpais.com

Si el petróleo baja un 14%, ¿por qué los carburantes siguen en máximos del año?

La fuerte carga fiscal de la gasolina y del gasóleo frenan un mayor descenso de los precios

Los precios de los carburantes en nuestro país apenas han variado a pesar de que el petróleo ha caído un 14% en las dos últimas semanas, hasta los 61,93 dólares el barril, y del descenso de las cotizaciones internacionales de la gasolina y del gasóleo. Esto se debe, sobre todo, a la fuerte carga fiscal que soportan los combustibles.

Como el 53% del precio de venta de cada litro de gasolina son impuestos (0,472 euros del impuesto Especial más el 21% del IVA), el descenso del petróleo y de la cotización internacional de este carburante solo repercute en el 47% del precio de venta al público, ya que la parte de los impuestos es fija.

Lo mismo sucede con el gasóleo, aunque en este caso sus impuestos suponen el 48% del precio de cada litro (0,379 euros del impuesto Especial más el 21% del IVA).

Es decir, que cuando baja el petróleo y las cotizaciones de los carburantes su impacto en los precios de la gasolina y del gasóleo es menor, no descienden con el mismo porcentaje.

Por el contrario, cuando suben el crudo y las cotizaciones de los carburantes, el efecto es el contrario y los precios se encarecen en menor cantidad. Así, hasta hace dos semanas, el petróleo había subido casi un 30% a lo largo de este año, mientras que en el mismo periodo la gasolina solo lo había hecho en un 15% y el gasóleo en un 11%.

 

 

 

Fuente: Diario ABC

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La guerra comercial asusta más que los recortes de la producción y el petróleo cae más de un 2%

 

Los futuros de petróleo corrigen más de un 2% en una jornada marcada por el pesimismo en los mercados: miedo a la guerra comercial, a la desaceleración de la economía y a las señales que envía la curva de tipos a los inversores. Todo ello está superando a los recortes de producción de la OPEP y a las disrupciones del suministro.

 

El crudo Brent, de referencia en Europa, pierde alrededor de un 2% hasta los 67,3 dólares por barril. Por su parte, el West Texas cae otro 2% llegando a perder los 58 dólares por barril. 

Sin el ruido de la guerra comercial y el miedo a una mayor desaceleración de la economía, el petróleo debería haber mantenido la tendencia al alza que predomina en este 2019. "Los riesgos sobre el suministro continúan siendo elevados con la incertidumbre geopolítica en Oriente Medio, así como en Venezuela con los problemas para mantener su bombeo de crudo", señala James Mick, director de energía en la firma de inversión Tortoise.

Sin embargo, la tensión comercial entre China y EEUU que amenaza con agudizar la desaceleración de la economía está poniendo en duda la demanda futura de petróleo. Históricamente, un menor crecimiento económico ha desembocado un menor crecimiento de la demanda de crudo ante el menor consumo de familias y empresas de sus productos derivados. 

Los economistas de Commerzbank explican que ahora mismo lo que pesa sobre el precio del crudo "es la presión de la escalada del conflicto comercial entre EEUU y China". 

La Agencia Internacional de la Energía ya recortó desde 1,3 hasta 1,2 millones la demanda de petróleo esperada para este 2019. Sin embargo, este revisión a la baja se produjo a principios de mayo y podría no haber tenido en cuenta el efecto sobre la economía global de la intensificación de la batalla comercial. La economía de China, que es el mayor importador del mundo de crudo, podría ser la gran perdedora de este enfrentamiento.

 

 

Fuente: eleconomista.es 

El crudo iraní es "un peón en el ajedrez" de los acuerdos de las grandes potencias

Irán puede producir menos petróleo por las sanciones de EEUU hasta niveles de la década de 1980, cuando la venta de crudo sufrió un revés por la guerra con Irak, publica la Agencia Internacional de la Energía. En abril, la república persa redujo su producción a un ritmo de 130.000 barriles al día, hasta los 2,61 millones de barriles.

 

Manouchehr Takin, experto en seguridad energética y exsecretario de Irán ante la OPEP, dice no confiar del todo en el informe de la AIE porque el problema con el petróleo iraní es el mismo que surgió durante la Presidencia de Mahmud Ahmadineyad (2005-2013), cuando EEUU anunció que iba a adoptar sanciones contra Teherán y que cualquier país que le comprara petróleo sería sancionado.

"Es que cuando Estados Unidos anuncia que con su bloqueo económico ha reducido la producción de petróleo iraní hasta los 1,1 millones de barriles al día, a la vez las imágenes por satélite y por otras fuentes que van tras la pista de los petroleros señalan otra cifra de producción de crudo iraní: 1,9 millones de barriles por día", asegura.

A eso se debe añadir, dice, que nadie sabe hasta qué punto quienes compraban crudo a Irán se están tomando en serio las amenazas estadounidenses.

 

"China ha dicho que seguirá comprando petróleo a Irán. La India también. El gigante asiático está negociando con EEUU y el conflicto entre ambos países ha empeorado de un día para otro por la guerra comercial. Esas negociaciones pueden terminar con China rehusando comprar petróleo iraní y exigiendo a EEUU que reduzca los impuestos sobre la soja que le vende", dice.

Así las cosas, las exportaciones de petróleo iraní podrían caer dentro de poco, añade. El petróleo iraní "se convierte en un peón en el tablero de ajedrez de los acuerdos entre los grandes jugadores".

Takin explica que la AIE se podría haber basado únicamente en las declaraciones de Donald Trump sobre la compra de crudo para elaborar su informe de mayo. Está seguro de que, a pesar de las expectativas y la posible ralentización del mercado petrolífero iraní, el precio del crudo no subirá exponencialmente. También de que Arabia Saudí y Estados Unidos pueden "tomar como rehén" al petróleo de Irán: "A diferencia de lo que espera Irán, que reduzca su producción de petróleo no influirá demasiado porque Arabia Saudí tiene potencia productiva suficiente para producir petróleo y EEUU mismo produce petróleo de esquisto", dice.

En cualquier caso, dice que a la reducción en la producción petrolera persa le seguirá una subida en los precios del crudo, aunque, hay que tener en cuenta, asegura, que Arabia Saudí puede aumentar su producción de 1,5 millones a 2 millones de barriles al día.

 

Es precisamente Arabia Saudí quien podría ocupar el lugar de Irán en el mercado mundial del petróleo. Antes producía 11 millones de barriles al día, ahora produce 10 millones pero es capaz de producir 12, apunta Takin

 

Fuente: mundo.sputniknews.com -> https://sptnkne.ws/m4tf

 

Fin de la tregua al diésel: cuándo y cómo subirán los impuestos al gasóleo

La subida de los impuestos al diésel

A la espera de la aprobación de otras leyes, como la de Transición Energética y Cambio Climático, el Gobierno, que aún no ha iniciado formalmente la nueva legislatura, a la espera de su investidura, confirmaba a la Comisión Europea su intención de subir los impuestos hasta recaudar 5.654 millones de euros para 2020. Ya sabemos que una parte de esa cantidad provendrá precisamente de una subida del impuesto especial sobre hidrocarburos del gasóleo, que hasta ahora era de 30,7 céntimos de euro por litro repostado, aproximándolo a los 40,25 céntimos de euro por litro repostado con que está gravada la gasolina.

Cuándo y cómo subirán los impuestos al gasóleo  

Sobre el cuánto subirán los impuestos al gasóleo aún no lo sabemos. En los Presupuestos Generales presentados en 2019, que no fueron aprobados por el Congreso de los Diputados, se esperaba una subida de 3,8 céntimos de euro por litro repostado en 2019, y una nueva subida en 2020.

La no aprobación de los presupuestos presentados para este año, y las elecciones, han llevado al Gobierno a mantener prorrogados durante este año los Presupuestos Generales del Estado de 2018 que fueron aprobados a pesar de haber sido propuestos por el Gobierno anterior, de Mariano Rajoy. Es decir, en 2019 no habrá subida de impuestos al gasóleo.

Ahora hablemos de plazos. Con carácter general, el Gobierno debería presentar los Presupuestos Generales del Estado de 2020, y aprobar en consejo de Ministros para su presentación en el Congreso, antes del 1 de octubre. Si este plazo se cumpliera, y en los 15 días posteriores a la presentación el Gobierno consiguiera recabar los apoyos suficientes, los presupuestos se aprobarían para entrar en vigor el 1 de enero de 2020. De manera que el 1 de enero de 2020 sería la fecha tentativa en que entraría en vigor la subida de los impuestos al diésel.

De no cumplirse esos plazos, los presupuestos actuales se renovarían de nuevo en 2020, a la espera de la aprobación de unos nuevos presupuestos que retrasarían la subida de impuestos y, por lo tanto, los objetivos de recaudación que el Gobierno ha transmitido a la Comisión Europea. A estas alturas sí deberían descartarse otras soluciones, aplicables excepcionalmente, como que la subida de impuestos se aplique mediante soluciones, como la empleada en las semanas previas a las elecciones, la fórmula del Real Decreto-Ley.

 

¿Cuánto subirán los impuestos al gasóleo?

Como os decíamos, el Gobierno no ha anunciado aún a cuánto ascenderá la subida del impuesto especial sobre hidrocarburos con que está gravado el gasóleo. En 2019 se esperaba una subida de 3,8 céntimos de euro por litro repostado, que no se llegó a producir, y que en 2020 hubiera una nueva subida. El objetivo del Gobierno era subir progresivamente el impuesto actual, de 30,7 céntimos de euro por litro repostado para el gasóleo, aproximándolo a los 40,25 céntimos de euro por litro repostado.

 

La opción más probable es que la subida sea de 3,8 céntimos de euro por litro repostado. Las estimaciones que hizo el Gobierno en su día, de la repercusión para el bolsillo de los conductores que tendría esta medida, era que le costaría algo más de 3 euros al mes al conductor medio de un diésel. Entendiendo como conductor medio, y según estimaciones realistas, a aquel que recorre unos 15.000 kilómetros al año

 

 

Fuente: DiarioMotor.com

 

Estado Mayor iraní: "Si nuestro petróleo no se transporta por el estrecho de Ormuz, el crudo de otros países tampoco pasará"

 
El jefe militar precisó que la medida no significaría el bloqueo del estrecho y que las autoridades del país no tienen planes para cerrarlo a menos que "no tengan otra opción".

Irán afirma que no permitirá que otros países exporten su petróleo a través del estrecho de Ormuz, si a Teherán le prohíben hacerlo, afirmó este domingo el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes, Mohammad Bagheri, cuyas palabras recoge la agencia Tasnim.

El alto cargo militar precisó que las Fuerzas Armadas de su país garantizan la seguridad en el estrecho y quieren que la zona siga siendo abierta y segura. "Si alguien va a socavar la seguridad en el estrecho de Ormuz, ciertamente le haremos frente y si nuestro crudo no se transporta por el estrecho de Ormuz, definitivamente el petróleo de otros [países] tampoco pasará por el estrecho", declaró durante una rueda de prensa.

Al mismo tiempo, precisó que la medida no significaría el bloqueo del estrecho y que las autoridades del país no tienen planes para cerrarlo a menos que "no tengan otra opción"

 

 

De este modo, si desde el 2 de mayo la India, Italia, Grecia, Japón, Corea del Sur, Turquía, China y la isla china de Taiwán continúan comprando petróleo a Irán, Washington activará sanciones contra ellos. Desde noviembre del 2018 los citados Estados habían quedado exentos de las sanciones estadounidenses con el fin de que redujeran gradualmente la importación de crudo iraní.

Por su parte, Mohammad Javad Zarif, ministro de Exteriores de la República Islámica, declaró este miércoles que continuarán "utilizando el estrecho de Ormuz como un paso de tránsito seguro para la venta de su petróleo". "Pero si EE.UU. toma la loca medida de tratar de evitar que hagamos eso, entonces debería estar preparado para las consecuencias", acotó.

 

Fuente: actualidad.rt.com

La estrategia del shock y el pavor de la OPEP funciona con el petróleo, pero ahora llega lo difícil

 

La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) acordó recortar la producción de crudo a mediados de diciembre de 2018. Un movimiento típico tras un desplome del precio del petróleo como el visto a finales del año pasado. Sin embargo, lo que no esperaba el mercado es que la OPEP cumpliese con esas restricciones en cuestión de semanas, con drásticos movimientos de los grandes exportadores y una continua caída de la producción en los países que habían sido liberados del acuerdo. La estrategia del shock y el pavor ha disparado el precio del 'oro negro' cerca de un 32% en lo que va de año, objetivo conseguido. No obstante, lo difícil llega ahora, la OPEP debe planificar la salida de unos recortes (si no quiere perder de forma permanente cuota de mercado) que podría coincidir con un incremento de la producción de shale oil en EEUU.

 

 

Los analistas de Goldman Sachs fueron los que acuñaron hace unos meses esta expresión del shock y el pavor para denominar a la estrategia del cártel, que tenía como objetivo impactar a los mercados implementando unos recortes sin vacilación, algo que pocas veces sucede cuando la OPEP quiere coordinar una reducción de la producción de crudo. Y es que siempre suele aparecer el típico gorrón o free rider que se hace el remolón a la hora de recortar para aprovecharse de las restricciones implementadas por el resto del cártel.

En un nuevo documento del banco estadounidense se asegura que esta estrategia es la que ha impulsado el precio del crudo, una tendencia que "persistirá durante el segundo trimestre de 2019: la estrategia del shock y el pavor con los recortes de la OPEP, junto la actividad económica global, las sanciones petroleras de EEUU y un crecimiento (moderado por ahora del shale oil) han causado el déficit de oferta en el mercado". También habría que añadir a estos factores la intensificación del conflicto militar en Libia, un productor importante. 

La OPEP redujo en 797.000 barriles diarios en enero, tras la disminución de 751.000 barriles por jornada que registró en diciembre, por lo que su nivel de producción se situó en los 30,806 millones de barriles por día, quedándose ya de esta manera a las puertas de cumplir con el pacto de recorte a la producción que entró en vigor el pasado 1 de enero. A día de hoy, los recortes de la OPEP y sus aliados han superado lo pactado tras reducir en uno 1,4 millones de barriles el bombeo por día, con Arabia Saudí recortando el doble de lo comprometido.

Los primeros recortes reales se pusieron en marcha en diciembre, un mes antes de que entrase en vigor el acuerdo firmado por los países exportadores y sus aliados en Viena. En enero se ha puesto en marcha la segunda fase que ha dejado la producción de la OPEP a unos cuantos de miles de barriles de cumplir con el objetivo pactado, lo que dejó a los inversores y traders de materias primas con la 'boca abierta'. La rapidez y el compromiso de países como Arabia Saudí han dado fuerza al precio de los futuros del petróleo. Por si esto fuera poco, el cártel ha cancelado la reunión de abril en la que se iba a debatir la extensión o no lo de los recortes, lo que supone una prolongación de facto de las restricciones hasta el mes de mayo por lo menos.

Los economistas de Goldman comentaban en febrero que "los países más fuertes de la OPEP estaban adoptando la estrategia del shock y del pavor, excediendo su compromiso con los recortes... la posibilidad de ver una disrupción en el mercado se ha incrementado con la fuerte caída de la producción en Venezuela, que se ha acelerado con la aprobación las sanciones de EEUU al país caribeño".

Shock y pavor (en inglés, Shock and awe) es una doctrina militar basada en el uso de poder abrumador, conciencia del campo de batalla dominante, maniobras dominantes y demostraciones espectaculares de fuerza para paralizar la percepción del adversario en el campo de batalla y destruir su voluntad de luchar. La OPEP ha implementado una estrategia similar que ha tenido cierto éxito a corto plazo.

Todo ello ha llevado de nuevo al crudo a presentar una estructura de backwardation, que es una clara señal de que la demanda inmediata de petróleo está rebasando a la oferta (déficit en el mercado al contado), lo que lleva al precio del petróleo físico o spot a niveles más elevados que los futuros.

Los expertos de Goldman creen que el precio del crudo podría llegar a superar los 72 dólares en el corto plazo, pero en la segunda mitad del año la situación podría cambiar. Las previsiones muestran una caída del precio del crudo hasta los 65,2 dólares en el tercer trimestre y hasta los 62 dólares en el cuarto trimestre del año. Para 2020 se prevé que el precio del Brent promedie unos 60 dólares por barril.

Desde Goldman creen que Arabia Saudí comenzará a incrementar su producción en la segunda parte del año para llevarla desde los 9,9 millones de barriles por día (mbd) de hoy hasta 10,3 mbd. "Esperamos que Emiratos Árabes Unidos y Kuwait continúen el camino de Arabia Saudí".

Además, tras la pausa de la producción en la Cuenca Pérmica de Texas durante el primer trimestre del año, la producción podría comenzar a repuntar ahora que los 'atascos' se han solucionado con la instalación de nuevos oleoductos para transportar el crudo.

 

 

Fuente: www.elconomista.es // Autor: Vicente Nieves

La ayuda del petróleo al PIB se agota y pone en juego 2.000 millones de crecimiento este año

El petróleo ha subido casi 14 dólares desde que arrancó el año y amenaza con llegar a los 75 dólares en el corto plazo. Esa subida tendrá un impacto negativo en el PIB español que algunos expertos cifran en más de 2.000 millones de euros.

La caída que experimentó el precio del petróleo en el último trimestre de 2018 evitó un frenazo mayor del crecimiento del PIB, que pese a todo dio muestras de debilidad en el último trimestre de 2018, según confirmó el pasado viernes el Instituto Nacional de Estadística (INE), cuando rebajó en una décima la tasa de crecimiento intertrimestral de la economía española hasta el 0,6%. Sin embargo, elencarecimiento que el crudo ha experimentado en los últimos cuatro meses se convierte ahora en una amenaza más para la economía española en un momento vulnerable porque la incertidumbre política y el contexto internacional no van a ayudar a que tire el PIB.

Pese a que el Gobierno insiste en lanzar un mensaje optimista sobre la evolución de la economía española, son cada vez más los elementos que llaman a la cautela. Junto a los indicadores que muestran que el consumo público está disparado y que el riesgo de recesión es cada vez más alto, se suma ahora la amenaza de la factura energética. En este contexto, el dato de IPC de la pasada semana ya puso de manifiesto que la subida del precio de los carburantes puede empezar a pasar factura al consumo de las familias y las empresas.

 

Según explica a OKDIARIO el economista Javier Santacruz, existe cierto consenso en que “una caída de 10 dólares en el precio del Brent suele llevar aparejado un crecimiento de dos décimas del PIB. Esto se debe al impacto que los precios del petróleo tienen tanto en el consumo interno, como en la balanza comercial, dada la fuerte dependencia energética de España hacia el exterior”.

De este modo, de no ser por la caída que experimentó el crudo en el último trimestre, la desaceleración del PIB hubiera sido aún mayor de lo recogido por el INE el pasado viernes. En esa línea, el Banco de España también reconoció en su última actualización de sus proyecciones económicas que la caída del petróleo había dado una “sorpresa positiva” al PIB español en el último trimestre de 2018.

El crudo tocó máximos anuales en los 86,3 dólares el pasado 3 de octubre. Desde entonces y hasta final de año bajó a 53,8 dólares. Esa caída del precio del petróleo se notó en el último trimestre del año y pese a ella, no se pudo evitar que se agudizara la tendencia de desaceleración del PIB.

 

 

La relación entre el precio del crudo y el PIB “es fácil de entender porque al bajar el precio de las gasolinas las familias tienen mayor renta disponible para gastar y lo mismo ocurre con las empresas, que reducen sus gastos energéticos y ganan competitividad y capacidad para el gasto”, explica a este periódico el Profesor de Economía en el IE Business School, Rafael Pampillón.

Sin embargo, esa baza se agota. Desde enero, el crudo se ha encarecido hasta marcar los 67,6 dólares el barril al cierre de la sesión de los mercados europeos el pasado viernes. Y algunos expertos, como los de Goldman Sachs, pronostican que pronto llegará a los 70 dólares el barril. Otras casas de análisis, como Barclays, esperan ya que el avance llegue a los 75 dólares. En sus proyecciones macro para este año, en las que se establece un crecimiento del 2,2% en 2019, el Banco de España manejaba unos precios de petróleo en 64,9 dólares.

En este contexto, es de esperar que el crudo deje de ser un aliado del crecimiento español para convertirse en una amenaza. En juego están dos décimas de crecimiento anual en función de la subida, esto es algo más de 2.000 millones de euros, según advierten algunos expertos.

 

 

Fuente: okdiario.com

Autora: Maria Vega

 

 

La Cuenca Pérmica de Texas ya produce más petróleo que Venezuela e Irán juntos

 

 

La Cuenca Pérmica, situada entre Texas y Nuevo México, es el mayor campo de petróleo de EEUU. Aunque las limitaciones técnicas (falta de oleoductos para transportar el crudo) parecían que iban a poner un techo temporal a la producción de petróleo, la producción ya ha superado los 4 millones de barriles por día (mbd), superando así la producción conjunta de dos históricos productores como Venezuela e Irán, miembros de la OPEP.

 

La Agencia de la Energía de EEUU ha publicado el informe mensual de productividad de perforación en el que se analiza las producción de shale oil (petróleo de esquisto) en las grandes regiones productoras. Según revela este organismo, el bombeo de shale oil en EEUU ha alcanzado en marzo los 8,507 mbd, de lo cuales 4,137 mbd se extraen de la Cuenca Pérmica (Permian Basin en inglés)

 

Este prolífico yacimiento se enfrentó durante parte del año y pasado y parte de este a la falta de oleoductos para transportar a un precio competitivo el crudo. El crecimiento de la producción en la Cuenca Pérmica ha sido tan rápido que las previsiones de inversión de las grandes petroleras se quedaron atrás, lo que ha impedido que el bombeo crezca a un mayor ritmo todavía.

En 2016, la producción era de menos de 2 mbd por día, pero las características excepcionales de esta región han permitido que la producción se duplique a pesar de que los precios del petróleo no han vuelto a acercarse a los 100 dólares por barril de una forma prolongada en el tiempo. Bombeando 4 mbd, la Cuenca Pérmica produce más que Venezuela (1 mbd) e Irán (2,8 mbd) juntas, algo insólito.

La Cuenca Pérmica son varias formaciones ricas en shale oil que se encuentran muy juntas 

 

La Cuenca Pérmica, más que un campo de petróleo es una región con varias formaciones de las que se puede extraer petróleo ligero a través de formaciones rocosas de baja permeabilidad. Las seis formaciones principales son Spraberry, Wolfcamp, Bone Spring, Glorieta and Yeso y Delaware, en las que se usa la técnica conocida como fracking (fracturación hidráulica) para extraer el petróleo.

Estas ricas formaciones están apiladas en un espacio relativamente pequeño que convierten a esa zona en un lugar muy atractivo para las petroleras y perforadoras, que logran rentabilizar cada barril.

gran parte del incremento de la producción de crudo en EEUU desde julio de 2016 se ha producido en la cuenca pérmica. La composición de diferentes estratos con petróleo de esquisto permite extraer crudo de diferentes capas y zonas geológicas con un solo pozo.

Esta región ha producido petróleo de forma estable durante décadas, pero ha sido la revolución del fracking la que ha revitalizado la zona. Esto, junto con la capacidad local de refinación de crudo y la proximidad casual a las refinerías de la Costa del Golfo han hecho de la Cuenca Pérmica un lugar ideal para la extracción de oro negro y gas.

La técnica del fracking permite sacar petróleo de formaciones poco permeables. Grosso modo, esta técnica consiste en la perforación del suelo hasta alcanzar las capas rocosas que contienen el petróleo. Después se introduce en el pozo creado un conducto que producirá la fracturación hidráulica a través de la expulsión a presión de agua, arena y químicos. El agua a presión fractura las rocas, mientras que los granos de arena mantienen abiertas las fisuras de las rocas para que el crudo vaya fluyendo hacia el pozo.

La excepcionalidad de Pérmica se ha manifestado después del colapso de los precios del petróleo a mediados de 2014. Al contrario que Bakken y Eagle Ford, la producción de petróleo siguió aumentando a pesar del descenso de pozos activos, lo que deja a este yacimiento como uno de los más productivos del país.

Fuente: ElEconomista.es // Autor: Vicente Nieves

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