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Lo que esconde la rebaja del combustible

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Lo que esconde la rebaja del combustible

La medida que adoptó el Gobierno de bajar el precio de los carburantes en 20 céntimos el pasado 1 de abril, está trayendo más problemas que soluciones. Largas colas en las gasolineras, colapso en la web de hacienda para solicitar el anticipo, enfado generalizado de los conductores, previsión de pérdidas para las estaciones de servicios…

Pero sobre todo, existen dos cuestiones que nos preocupan, una de ellas es que esta rebaja del precio no va a ser muy duradera debido al Plan Verde del gobierno de Sánchez. La otra cuestión es el descuadre del IVA que puede perjudicar a las gasolineras.

El atajo del Plan Verde

Sí, en el “Plan de Respuesta” a la guerra de Ucrania que se ha publicado en el BOE, se “ha colado” un atajo verde para que se reduzcan las emisiones de gases de efecto invernadero durante el ciclo de vida por unidad de energía de combustible o energía suministrada en el transporte en un 10%, en comparación con el nivel medio de estas emisiones por los combustibles fósiles en la Unión Europea en 2010.

Esto quiere decir, a grandes rasgos, que las petroleras han de introducir biodiesel en los carburantes para mejorar su calidad y esto supondrá un impacto directo en el coste, lo que se traducirá, otra vez, en una subida inminente en el precio del combustible.

Y esto se aplicará para que se consiga, al menos, en los próximos tres meses.

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El Descuadre del IVA

¿Qué va a pasar con el descuadre que existe en el IVA que exige el real decreto ley sobre este tributo y el cálculo que ya está soportando el sistema de las gasolineras desde este viernes? La fórmula que se utiliza no se ha cambiado por su complejidad tecnológica y esto puede suponer un problema grave al final del trimestre, ya que, según el decreto ley el IVA que se aplica es de 0.31€/litro y tras el descuento queda en un 0.28€/litro. 3 céntimos de diferencia que las gasolineras no están ingresando y que pueden suponer pérdidas estrepitosas si hacienda le reclama este dinero.

 

El problema es que el sistema no contempla la bonificación como aplicación del descuento y que es como se indica en el  Real Decreto que debe ser. Por ello, las gasolineras están aplicando un descuento comercial, que supone la resta de en el primer importe, lo que repercute en el IVA. Y, esta acción, abre la puerta a que el fisco reclame millones de euros a las estaciones de servicio por este error de cobro.

 

Y la modificación en el sistema puede tardar semanas en realizarse, por lo que hay una gran incertidumbre sobre cómo se va a resolver este problema que puede costar millones de euros al sector., por lo que hay una gran incertidumbre sobre cómo se va a resolver este problema que puede costar millones de euros al sector.

 

ASÍ SE DIVIDE EL PRECIO DEL COMBUSTIBLE

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La actualidad del país está poniendo en boca de todo el mundo los altos precios del carburante. Al hilo de esto, hoy nos proponemos explicar cómo se conjuga el precio con los impuestos, el margen de beneficio de las comercializadoras y los costes al por mayor en cuanto a combustible nos referimos.

Hay que puntualizar que aún no han salido los datos de la CNMC (Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia) por ello hay que basarse los datos que arroja la AOP (Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos) y según los informes existentes, podemos decir que en enero de 2022 el reparto del precio por litro de gasolina quedaba así:

Sin embargo, la CNMC apunta a que entre los años 2013 y 2020, el precio del carburante ha experimentado una subida de precio debido al incremento, tanto del margen bruto de las operadoras (incluyendo aquí la ganancia de las gasolineras), como de las obligaciones normativas referidas a al fondo de eficiencia y el biodiesel, pasando en total del 12% al 21% en el diésel y del 11% al 21% en el caso de la gasolina.

 

Incremento de los impuestos

Aunque todo apunta a que el alto precio de los carburantes es debido a que las comercializadoras han incrementado sus costes, la patronal del sector lo niega en rotundo, ya que dicen que su beneficio neto no llega al 2%. ¿Entonces por qué se ha elevado el precio tanto si el barril de Brent está casi 30$ más barato que en precio más álgido en 2012?

Un portavoz de la AOP señala al impuesto Especial de Hidrocarburos sobre los biocombustibles (el 10% de la mezcla), que ha pasado de 0 a 473€ por cada 1000 litros en gasolina y 379€ por litro en el caso del diésel, además de igualarse con el tipo estatal de las autonomías. Y por si fuera poco, está previsto que el Fondo Nacional de Eficiencia Energética grave más de 100 millones de euros solo en 2022 a los operadores petrolíferos.

 

¿Y las diferencias de precio entre las estaciones de servicio?

No obstante, algo tendrá que ver el margen de las operadoras y esto se ve claro en estaciones de servicio, que estando en el mismo territorio nacional podemos observar que, dentro de la península, la diferencia máxima de la gasolinera más cara a la más barata hay, ni más ni menos,  que de 70ct en el precio por litro de gasolina, según los datos del Geoportal del Ministerio para la Transición Ecológica. Incluso en la misma provincia se puede comprobar la fluctuación del precio entre una estación y otra.  Si nos vamos al territorio insular de las Canarias, podemos encontrar los precios más bajos de nuestro mercado nacional, debido a que allí no existe la misma presión fiscal.

 

Todo ello no lleva a concluir que el gobierno tiene muchos recursos en su poder para poder bajar los precios que vemos en las gasolineras y  desbloquear el paro de los transportistas que parece que no tiene pronta solución.

 

Autor: Madel Asesores

   

 

8 De Marzo, Día de la Mujer Trabajadora.

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Hoy es 8 de Marzo, Día de la Mujer Trabajadora y vamos a dejar de lado la triste actualidad que nos rodea y aparcar los altos precios del carburante, la guerra de Ucrania o el precio del gas y de la energía para abriros la puerta del despacho de Maria del Mar, nuestra “mujer trabajadora” en Madel Asesores. Mujer trabajadora: sí, y líder de esta empresa: también.

Maria del Mar Delgado, una mujer en un mundo de hombres. Porque el sector energético, y en concreto de los hidrocarburos, lo lidera el género masculino y eso no la amedrenta, ¿por qué iba a hacerlo? El concepto de igualdad lo lleva impreso en su ADN, no se lo plantea, simplemente es algo inherente a su carácter. No es valentía, es personalidad.

Nacida en una familia humilde y tremendamente trabajadora, compaginó sus estudios en Económicas y Empresariales trabajando en el bar familiar y completó estos estudios con un Master MBA de Dirección y Administración de Empresas. Además, durante estos años, participó activamente en la Asociación Benéfica Miguel Vacas, elaborando proyectos de acogida de huérfanos de la Región de Kiev y gestionando los visados ante el consulado.

Más tarde saltó al sector energético trabajando en el departamento de compras del grupo PentaGas, donde pasó casi nueve años de su carrera, hasta que en 2015, sin  más dilación, decidió comenzar su aventura empresarial autónoma fundando Madel Asesores, empresa que se ha hecho un hueco entre sus homólogos a nivel nacional, aportando a sus clientes soluciones eficaces para sus negocios, lo que ha conseguido una cartera bien fidelizada gracias a un trabajo bien hecho.

Madel Asesores ha ido creciendo en estos años, se han sumado nuevos miembros al equipo, y la capacidad de Maria del Mar ha ido acrecentándose con el paso del tiempo, el estudio constante de un sector cambiante, los encuentros empresariales que han aportado la experiencia que da las negociaciones, o la organización de eventos como las “Jornada SEHI”, en la que, actualmente, se encuentra inmersa en su segunda edición.

Y a todo esto sumamos su vida familiar, madre de dos hijos que jamás le han impedido avanzar en su carrera profesional. Al contrario, gracias a ellos puede desconectar, equilibrarse y generar las fuerzas para seguir avanzando. Siempre hacia delante, siempre hacia el futuro pero con los pies bien puestos en el presente. Siempre fuerte, siempre ella.

 

 

 

Autora: Elena Molina, en nombre de todo el equipo de Madel Asesores.

 

¿Por qué el precio del carburante está en máximos, si el precio del petróleo no lo está?

 

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No hay una imagen más práctica que simbolice la indignación ciudadana que la de los letreros en las estaciones de servicio cada vez que cambian el precio de los combustibles. Pagar el litro de gasolina a 1,60 euros ya no es descabellado en numerosos surtidores. Tampoco hacerlo a más de 1,50 euros con el diésel. Se trata de las referencias más elevadas que los conductores pueden pagar estos días de récord. Llevamos seis semanas registrando máximos consecutivos en los combustibles y el temor se apodera de los ciudadanos con una pregunta habitual -¿Hasta cuándo subirán?- y otra más técnica pero relevante: si el coste del petróleo no está en máximos, ¿por qué sí el de los combustibles?

La brecha entre lo que cuesta la materia prima -el crudo- y el producto final -el combustible- es cada vez mayor en España. La evolución de ambas líneas se separa cada vez con más fuerza para desesperación de una economía a la que este sobrecoste petrolífero con respecto al precio del año pasado le puede restar unos 10.000 millones de euros este año. Y ello, en medio de una recuperación aún incipiente tras la pandemia.

Hay una razón básica que explica esta evolución de los combustibles: el precio del crudo, aunque la correlación sea cada día más distante. "No solo influye el coste del barril, sino otros muchos factores como el transporte, el margen de mayoristas y especialmente los impuestos", recuerda Victoria Torre, directora de Oferta Digital de Singular Bank. Y calcula que "una subida o bajada del barril influye cerca de un 38% en el precio de la gasolina".

El barril de Brent marcó su récord en 2008 llegando a superar ampliamente los 130 dólares. Pero entonces, los combustibles solo se aproximaron a los 1,30 euros por litro. Hoy, con el Brent a 90 dólares, la gasolina sobrepasa, de media, los 1,55 euros; y el gasóleo, los 1,44. En este camino transcurrido en 14 años, cada euro gastado en combustible ha ido incorporando cargas que van alejando su coste del petróleo: impuestos y tasas, por una parte, pero también el propio incremento de precios de toda la cadena de distribución del producto, en una economía con el IPC disparado al 5%.

La espiral de la inflación

Los tributos directos que gravan al combustible, como el IVA o Hidrocarburos, no han cambiado en los últimos años. Representan aproximadamente la mitad de lo que se paga por cada euro gastado en gasolina o diésel. "Aunque son razonablemente estables, al ser un porcentaje su resultado se incrementa según sube el precio sobre el que calcular ese 50% de impuestos", explica Luis Fernando Utrera, subdirector del Máster en Bolsa y Mercados Financieros del IEB. Este experto apunta a otro condicionante que también está disparando las gasolinas más allá del petróleo: los costes de distribución y el margen de refino, que supone un 15% del total.

«En épocas de incremento de la demanda por encima de la oferta, como ahora, tienden a subir», explica Utrera. De hecho, esos márgenes llegaron a ser negativos en 2020, pero desde entonces no han dejado de trepar hasta máximos del año 2012. Junto al margen de refino y al tipo de cambio de divisa (el petróleo se paga en dólares, que se ha apreciado frente al euro), Utrera estima 25 céntimos de euro extra por litro.

 

Las petroleras desconfían

El precio de los combustibles esconde otra realidad que poco a poco va impregnando el surtidor: las decisiones que los últimos gobiernos han ido adoptando en torno a la energía. "Es evidente que ha habido aumentos de costes regulatorios e impuestos en esas fechas", destacan en la Asociación Española de Productos Petrolíferos (AOP). Por ejemplo, «la mitad del fondo de eficiencia energética, que se creó en 2015, lo pagan las petroleras», recuerdan en la organización. Se trata del fondo puesto en marcha en 2014 para financiar medidas de ahorro energético. Supone un coste estimado en 200 millones de euros al año por parte de medio millar de empresas. Entre las que más aportan se encuentran Repsol, Cepsa, BP, Galp, Disa o Saras, entre otras.

Por otra parte, los biocombustibles comenzaron a ser gravados a partir de 2013 con el mismo tipo que el resto de combustibles. Y también ha habido otro cambio: la armonización del céntimo sanitario al alza en casi cinco céntimos. "Solo con estos factores ya estaría justificándose que estemos en precios máximos aunque el petróleo no lo esté", apuntan fuentes del sector.

Pero la escalada de esas medidas públicas sobre los combustibles no ha parado, por ahora. Hay dos grandes iniciativas que pueden seguir agravando la brecha con el precio del petróleo. La primera, la intención del Ejecutivo de equiparar el coste del gasóleo con el de la gasolina.

 

Fuente: heraldo.es

Autor: JOSÉ M. CAMARERO

Irán tiene la clave para frenar la subida de precios del petróleo

 

  • BofA: "Un acuerdo puede rebajar el precio del petróleo hasta en 15 dólares"
  • Irán puede devolver al mercado hasta un millón de barriles por día
  • "Esto sería un cambio de juego para el petróleo, que pasaría del déficit al superávit"

 

El mercado de petróleo se encuentra en un equilibrio peligroso. La demanda sigue sorprendiendo al alza, mientras que la oferta se adapta con lentitud. Como consecuencia, los niveles de inventarios se sitúan en mínimos de los últimos años. Y para colmo, los países de la OPEP aseguran que su capacidad para producir más crudo está cerca del límite y los riesgos geopolíticos tampoco ayudan. Sin embargo, hay un país que tiene mucha capacidad ociosa, lo que significa que está bombeando petróleo muy por debajo de su potencial porque tiene 'capadas' las exportaciones. Ahora, su regreso al mercado global de crudo podría ser una bendición para el mundo.

 

El levantamiento de las sanciones a Irán podría cambiar por completo la panorámica del mercado de petróleo, convirtiendo el déficit de oferta en un superávit, calmando los precios y rebajando la presión inflacionista que ya amenaza con hacer descarrillar a la economía mundial.  Irán puede producir hasta 4,5 millones de barriles por día de crudo, frente a los 2,5 o 3 que está produciendo de forma 'oficial' en la actualidad.

El petróleo Brent, de referencia mundial, cotiza cerca de los 93 dólares por barril, niveles que no se veían desde 2014 (esta jornada cae un 4% precisamente por los rumores de la vuelta de Irán al mercado y por una retirada parcial de las tropas rusas de la frontera con Ucrania). La demanda de petróleo sigue superando a la oferta y los inventarios se reducen poco a poco. La Agencia Internacional de la Energía advertía la semana pasada de esta situación, un mercado de petróleo sin red ni colchón.

"Los inventarios de petróleo de la industria de la OCDE se desplomaron en 60 millones de barriles en diciembre, para situarse 255 millones de barriles por debajo del promedio de cinco años y en su nivel más bajo en siete años... Las reservas mundiales de petróleo en mínimos de varios años y la disminución de la capacidad excedencia de la OPEP+ han dejado al mercado con solo un pequeño colchón".

La clave pasa por incrementar la inversión y producir más petróleo hasta que el mundo logre de una vez ser menos dependiente de este combustible fósil tan contaminante. Sin embargo, ese proceso requiere de un tiempo que la economía no tiene. Por ello, la vuelta de Irán a los mercados puede ser un solución sencilla, rápida y eficaz para apagar el fuego del petróleo. "Un acuerdo con Irán podría cambiar dar la vuelta al partido para el petróleo, posiblemente inclinando los saldos hacia un superávit de entre 500.000 o un millón de barriles por día", calculan los economistas de Bank of America Merrill Lynch.

 

Este superávit tendría unas implicaciones muy importantes para el mercado de petróleo. Por un lado se pondría techo al rally del crudo y se impediría que el precio del Brent siga tocando nuevos máximos. Es más, "un superávit de esta magnitud probablemente haría bajar el petróleo Brent entre 10-15 dólares proporcionando a los consumidores y a los bancos centrales un alivio con la inflación", aseguran los expertos de BofAML.

 

Los analistas del banco americano reconocen que las previsiones pueden variar de forma drástica si Irán vuelve al mercado, una decisión política que poco tiene que ver con los fundamentales del mercado, lo que complica las previsiones sobre precios del crudo. "Primero establecimos una estimación del precio del Brent en 120 dólares el barril para este verano. Pero esta proyección de precios se basó en una expectativa de un mercado muy ajustado (igualdad entre oferta y demanda) e inventarios persistentemente bajos durante el primer semestre de 2021".

Todas esas previsiones pueden quedar inservibles si tal y como parece Irán recupera la capacidad para exportar crudo a los países desarrollados. "Si EEUU e Irán llegan a un acuerdo para restaurar el Plan Integral de Acción Conjunta (PIAC) en las próximas semanas, los nuevos volúmenes iraníes podrían entrar rápidamente a los mercados mundiales de petróleo y afectar los precios", explican desde BofA.

"Para nuestras previsiones, un acuerdo con Irán cambiaría las reglas del juego, lo que podría llevar al mercado mundial del petróleo a un superávit de entre 500.000 y un millón de barriles o más en el segundo semestre de 2022 y 2023. Un superávit de esta magnitud probablemente llevaría al Brent los precios del petróleo a caer entre 10 y 15 dólares y evitar el pico esperado en el verano, brindando alivio a los consumidores golpeados por la inflación y dando un respiro a unos políticos nerviosos", apuntan los analistas del banco americano.

El misterio de Irán y su petróleo

La incertidumbre no solo reside en la vuelta o no de Irán a los mercados, también está justificado porque realmente nadie sabe lo que Teherán está exportando realmente 'bajo cuerda' a países aliados o interesados en un petróleo barato. Según los datos del terminal de Bloomberg que quedan reflejados en los gráficos, las exportaciones de crudo de Irán habría caído casi en 2,5 millones de barriles por día desde que las sanciones entraran en vigor de nuevo en 2019, con Donald Trump como presidente de EEUU.

Este descenso de las exportaciones también se ve reflejado en los datos de producción. Irán ha reducido el ritmo de bombeo de crudo porque no tiene sentido producir más allá de su consumo interno, porque los instalaciones para almacenar crudo son muy limitadas.

Sin embargo, los analistas de BofA no lo tienen tan claro: "Hay mucha especulación sobre cuánto petróleo exporta Irán bajo cuerda. Si bien los datos de los rastreadores de buques revelan que las exportaciones de Irán son de unos 140.000 barriles por día en los últimos seis meses, otras fuentes de envíos sugieren que los volúmenes no oficiales ya podrían llegar a los 1,1 millones de b/d". Dependiendo de cuál sea el dato real, mayor o menor será el impacto de la vuelta oficial de Irán a los mercados internacionales de petróleo. Hasta la propia Agencia Internacional de la Energía tiene problemas calcular el consumo y la demanda real de petróleo en el mundo.

No obstante, todo hace indicar que Irán volverá más pronto que tarde a los mercados globales. La fuerte subida del petróleo parece haber dado 'alas' a los mandatarios occidentales para recuperar las negociaciones con la República Islámica de Irán. Es más, esta misma semana han salido varios miembros importantes de EEUU y la UE para asegurar que las conversaciones están en marcha. Hay mucho en juego para el mundo, puesto que Irán tiene la capacidad de rebajar el precio del petróleo y, por ende, la marea de inflación está erosionando la popularidad de los mandatarios occidentales. 

El petróleo cae un 2%

El Alto Representante de la Política Exterior de la UE, Josep Borrell, ha asegurado este lunes que el acuerdo nuclear con Irán, el Plan Integral de Acción Conjunta (PIAC), "está a la vista". "Otra llamada importante con el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Hosein Amirabdolahian. Como coordinador del PIAC, creo profundamente que el acuerdo está a la vista", ha afirmado Borrell en Twitter. El petróleo reacciona con descensos del 4%, que llevan al Brent hasta los 92 dólares, ante el posible acuerdo con Teherán.

"Ha llegado el momento de hacer un último esfuerzo y alcanzar un compromiso", ha añadido el jefe de la diplomacia europea. Cuando el petróleo se convierte en una amenaza para la economía, llegan las prisas por alcanzar un acuerdo con Irán.

 

Fuente: eleconomista.es

Autor. Vicente Nieves

¿Realmente existe la libre competencia en España en el mercado de carburante?

Libre mercado de carburantes

Mientras en España, los impuestos especiales han permanecido invariables, en casi todos los países se ha reducido la presión fiscal sobre el carburante.

Se contaba un chiste a propósito de la justica en que se decía “todos somos iguales ante la ley, solamente que unos son más iguales que otros”. Esto viene a propósito de lo que está pasando con los precios de los carburantes de automoción y la escalada imparable de los mismos, que van a acabar eclipsando los logros del paro de diciembre.

En la práctica, empezamos a ver la dificultad de hacer cumplir los acuerdos alcanzados, en parte por la poca voluntad del gobierno de plasmar lo acordado en el Decreto Ley que entendíamos de extremada urgencia, en parte por los propios cargadores y su resistencia numantina a un alza de los precios que permitan cubrir el sobrecoste que está suponiendo para el sector un aumento desbocado de los precios del carburante.

En un intento por entender lo que está sucediendo, he consultado en la página web del Ministerio Para La Transición Ecológica la situación de los precios de los carburantes en la UE a diciembre del año 2019, es decir, antes de la pandemia, y a diciembre de 2021. Los resultados de dicha comparativa no dejan de ser sorprendentes y nos pueden dar un indicio de lo que puede estar sucediendo.

Si observamos los precios, antes de impuestos, del gasóleo en diciembre de 2019, la media ponderada de la UE era de 0,603 €/l, y en España de 0,633 €/l, estando por delante de España un total de seis países. Si observamos los precios, después de impuestos, del gasóleo en diciembre de 2019 la media ponderada de la UE era de 1,337 €/l y en España de 1,226 €/l, estando por delante de España un total de 18 países. La conclusión es clara: en España, se dispara el precio del gasóleo antes de impuestos y se contienen los precios por una menor fiscalidad.

Si observamos los precios del gasóleo, antes de impuestos, a diciembre de 2021, la media ponderada de la UE era de 0,621 €/l, y en España de 0,733 €/l, estando por delante de España solamente un país, Suecia. Si observamos los precios, después de impuestos, del gasóleo a diciembre del año 2021, la media ponderada de la UE era de 1,262 €/l y en España de 1,347 €/l, estando por delante de España solamente cinco países.

De ser ciertos los datos facilitados por el Ministerio, mientras en la UE el precio del gasóleo ha tenido una trayectoria descendente, en España ha sucedido lo contrario. Analizados los datos, se puede observar que, en la media de la UE, se ha incrementado levemente, apenas un 2,98% el precio del gasóleo antes de impuestos, mientras que en España dicho precio ha sufrido un incremento del 15,79%.

Así mismo, mientras en España, los impuestos especiales han permanecido invariables, en casi todos los países se ha reducido la presión fiscal sobre el carburante. El resultado, el más arriba explicado, hemos pasado a ser uno de los países con el gasóleo más caro.

¿Cómo puede ser que el coste del carburante antes de Impuestos en España, en diciembre de 2021, sea un 18% más elevado que en la media de la UE? ¿Es que acaso los barcos que transportan el petróleo penalizan a España? ¿No será más bien que es cierto el dicho que “a río revuelto, ganancia de pescadores”, y las grandes compañías están aprovechando para hacer su agosto en enero?

Uno no puede dejar de interrogarse a propósito de cómo funcionan los organismos encargados de velar por la libre competencia. Puede que todo tenga una apariencia de verdad,
pero no deja de ser paradójica la dificultad con la que los transportistas se encuentran para poder trasladar a los precios sus incrementos de costes, con la comodidad que tienen en otros sectores ante la misma situación. Cuando se llama a la solidaridad en momentos de dificultades, no veo yo que estén muy interesados en ella a quienes pueden practicarla conteniendo beneficios para que las empresas más pequeñas podamos salir adelante.

Ante esta alarmante situación, resulta más urgente si cabe la entrada en vigor del Real Decreto Ley sobre los acuerdos alcanzados entre el Ministerio de Transportes y el CNTC. Especialmente en lo relativo a la aplicación de la repercusión de la cláusula del combustible al precio del transporte, para paliar la sangría que esta situación está suponiendo para miles de transportistas en nuestro país.

Lamentablemente nuestros clientes siguen mirando para otro lado, mientras los transportistas efectivos seguimos perdiendo competitividad día tras día por no poder repercutir este sobrecoste y con la incertidumbre de no saber hasta dónde llegará esta escalada de precios de los combustibles. Quizás también sea el momento de reclamar un régimen sancionador para aquellas empresas que no estén dispuestas a aceptar de buena fe lo pactado con los transportistas.

*Los datos sobre los que se han basado estas conclusiones están disponibles en la página del Ministerio para la Transición Ecológica.

 

Autor: José Carlos López Jato 

Fuente: Cadenadesuministros.es

¿Hasta cuando van a seguir disparados los precios de los carburantes?

 

El precio del barril de petróleo Brent, el de referencia en Europa, se ha situado esta semana por encima de los 90 dólares por primera vez desde octubre de 2014 y la previsión es que supere los 100 este mismo año. 

 

Esta subida en los costes del petróleo afecta directamente a los precios de la gasolina y diésel, combustibles esenciales en la red mundial de transporte (camiones, barcos, aviones...), ya que su producción se realiza mediante el refinado del también conocido como 'oro negro'. 

La consecuencia del alza del barril de Brent se está notando especialmente en este año 2022, que ha comenzado con cuatro semanas consecutivas de subidas. Así, la gasolina se acerca cada vez más al precio récord de 1,522 euros por litro que alcanzó en septiembre de 2012, hace casi diez años, y que con toda probabilidad superará en los próximos días.  

En la última semana, la gasolina ha marcado un precio medio de 1,520 euros el litro, su segundo valor más alto de la historia, mientras que el diésel subió hasta 1,403 euros -su récord de 1,443 euros-, situándose en niveles no registrados desde 2013, según los datos reflejados en el Boletín Petrolero de la Unión Europea (UE). 

 

"La OPEP se resiste a aumentar sus niveles de producción"

Para entender el porqué de esta tendencia alcista, expertos en la materia consultados por 20minutos coinciden en que esta situación está provocada fundamentalmente por un aumento de la demanda de carburantes como consecuencia de la activación de la recuperación económica después de superar lo más duro de la pandemia del covid, que supuso la paralización casi por completo de la economía mundial. 

 
 

"Este aumento de la demanda se produce en un momento en el que la Organización de Países Exportadores de Petróleo se resiste a aumentar más de lo previsto sus niveles de producción y por tanto hay un déficit en la oferta", explica Elena Díaz Aguiluz, profesora de Economía de la Universidad de Comillas ICADE, quien opina que el conflicto entre Rusia y Ucrania está afectando a los precios de los carburantes, por ahora, de forma "transitoria", ya que la escalada de precios se inició en noviembre de 2020 y solo ha sufrido el parón del pasado mes de agosto. "Esta subida no está impulsada por la guerra", sentencia. 

"La OPEP ha decidido mantener inalterado su plan de incrementar su producción de crudo en febrero en 400.000 barriles diarios", precisa la analista económica Victoria Torre, directora de Oferta Digital de Singular Bank.

Díaz añade otros dos factores que no ayudan a que los precios se contengan: "Estamos en un momento de incertidumbre con los bancos centrales, que podrían subir los de interés. Esto supone un freno porque financiar cualquier proyecto es más costoso. A esto habría que sumar la falta de inversión en mejorar la producción (búsqueda de nuevos pozos petrolíferos, nuevas técnicas de extracción...) en los años anteriores a la pandemia motivado por la transición energética y el Acuerdo de París".

¿Hasta cuándo va a durar esta tendencia alcista?

Sobre la duración de esta escalada de precios en los combustibles, los analistas indican "es probable que se mantenga en el corto plazo"

"La Agencia Internacional de Energía ha destacado que la demanda está siendo más sólida de lo esperado, al mismo tiempo que la Administración de Información de Energía de EE UU proyecta un nuevo descenso de los inventarios mundiales de crudo en este primer trimestre del año", argumenta Torre. 

"Será clave la evolución de la situación en Ucrania por sus implicaciones sobre los precios energéticos, especialmente en Europa dada su dependencia hacia el suministro de petróleo y gas natural de Rusia", añade. 

"Mientras que la recuperación económica continúe, los precios seguirán al alza. Esta tendencia se va a mantener por lo menos este año", vaticina Díaz. 

Precios por debajo de la media europea 

Pese a los elevados niveles que registran los carburantes en España, su precio se sitúa por debajo de la media europea. Durante la última semana, el coste medio de la gasolina en la Unión Europea ha alcanzado durante la última semana los 1,66 euros por litro, mientras que el diésel se ha pagado a 1,547. 

El precio de los carburantes en España es menor, por ejemplo, que en Alemania (1,743 euros gasolina / 1,616 diésel), Francia (1,724 gasolina / 1,654 diésel) o Italia (1,778 gasolina / 1,647 diésel).

"En España, los impuestos a los carburantes son más bajos que en el resto de países europeos. Por eso, aunque el precio del barril se fije en un mercado mundial, aquí los precios son más bajos", señala Díaz. 

Desde la última reforma sobre el impuesto sobre los carburantes, en vigor desde 2019, los carburantes están gravados con el Impuesto Especial sobre Hidrocarburos (IEH). Este tributo consta de un tramo general y de otro especial y es una cantidad fija, no un porcentaje.

El tramo general del IEH supone para las gasolinas sin plomo 400,69 euros para cada 1.000 litros (0,40069 euros/litro) y 307 euros para el diésel de uso común (0,307 euros/litro). Por su parte, el tramo especial es de 72 euros por cada 1.000 litros para ambos. De esta forma, el IEH supone en total 0,473 euros por cada litro de gasolina y 0,379 euros por cada litro de diésel. A esta cantidad habría que añadirle el 21% de IVA. Los impuestos suponen alrededor del 50% del precio final de los carburantes. 

 

Fuente: 20minutos.es     Autor: Fco. Pelayo

Crisis en Ucrania. España ya no compraba petróleo en Rusia desde Septiembre

El país ya no depende del suministro desde Kiev porque ha garantizado la llegada de crudo procedente de Argelia y Libia

 

España ha tomado medidas urgentes para reforzar el suministro de petróleo y capear la tensión creciente entre Rusia y las potencias occidentales por Ucrania. Ha ido aumentando las reservas de crudo procedentes de Argelia y Libia, a quienes ha convertido en “socios preferentes” como alternativa al petróleo ruso.

No se pasa por alto que la tensión militar amenaza con empeorar la grave crisis energética que atraviesa Europa. Además del impacto que ya está teniendo en los precios del gas natural, una invasión rusa de Ucrania tendría una fuerte repercusión en los precios de los carburantes.

 

Las refinerías europeas son las más expuestas ante un posible endurecimiento de las sanciones sobre Rusia. Alrededor de la mitad de las exportaciones de crudo y productos petrolíferos rusos -que ahora se sitúan en torno a los 6,5 millones de b/d- se envían a países europeos y representan una cuarta parte de las importaciones de petróleo.

Plan de choque para aumentar las reservas

Según los datos de la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (CORES), Rusia exporta a España un 4,3% del petróleo que se utiliza en el país, lo que lo convierte en el octavo suministrador por detrás de países como México, Libia, Guinea Ecuatorial o Estados Unidos.

Sin embargo, según ha podido saber Confidencial Digital por fuentes conocedoras de los movimientos, el Gobierno y las principales compañías del sector petrolero activaron el pasado mes de septiembre un plan de emergencia para aumentar las reservas de crudo no rusas y no han dejado de reforzarlo en las últimas semanas para blindar el suministro.

España cortó la compra de petróleo ruso

En ese momento, explican, se produjo un punto de inflexión en las importaciones de crudo y España dejó de comprar petróleo ruso. Rusia, uno de los socios preferentes del país en la balanza petrolera, no exportó ni un barril a España en septiembre por primera vez en lo que iba de 2021, según los datos de CORES.

La retirada de las importaciones de petróleo ruso coincidió con la escalada de las tensiones diplomáticas con la Unión Europea y las amenazas sobre el riesgo del suministro de gas natural mientras no se apruebe el gasoducto Nord Stream 2.

Fue en septiembre, pero el choque entre ambos bloques se ha recrudecido a raíz de la crisis migratoria en la frontera entre Polonia y Bielorrusia.

Ya no depende del suministro desde Kiev

Fuentes del sector explican a ECD que el Kremlin tiene la llave del gas europeo, aunque en el caso de España la dependencia es menor debido a la cercanía de otro gran exportador: Argelia.

Argelia es un país productor de combustibles fósiles, siendo el número 14 en la clasificación de los países con mayores reservas de petróleo. Además, se considera uno de los países líderes del mundo en reservas de gas natural.

Está ubicado al norte del continente de África, limitando al norte con el mar Mediterráneo, al este con Túnez y Libia, al sur con Níger y Malí, al suroeste con Mauritania y al oeste con Sahara Occidental y Marruecos.

Desde el Ministerio de Transición Ecológica y en varias compañías del sector petrolero confirman que el suministro de crudo está garantizado pese a la tensión con Rusia debido a la diversificación en el origen de las compras de petróleo. El año pasado, España importó crudo de treinta países diferentes, con Argelia y Libia como principales mercados vendedores, muy por delante de Rusia o Qatar.

Un “gran acuerdo energético” con Argelia

De hecho, las fuentes consultadas por ECD revelan que el Gobierno español ha aprovechado los viajes urgentes a Argel para tratar la crisis del gas protagonizados por los ministros de Exteriores, José Manuel Albares, y de Transición Ecológica, Teresa Ribera, para cerrar un acuerdo más amplio en materia energética entre ambos países pese a la situación de alta tensión que ha supuesto el cierre del gasoducto Magreb-Europa que pasa por Marruecos.

Argelia supone alrededor de la mitad del suministro de gas natural para España, pero no era uno de los “socios preferentes” a la hora de importar petróleo. Ahora esa situación ha cambiado estos últimos meses, tras un “gran acuerdo energético, no solo como importador de gas”, según confirman fuentes del sector petrolero.

Garantizado el crudo desde Argelia y Libia

Según las fuentes consultadas, España ha disparado las compras de petróleo argelino, hasta multiplicarlas casi por tres desde el mes de septiembre, por delante de países como Angola o Guinea Ecuatorial.

No obstante, no ha sido el proveedor que más ha crecido. Ese puesto corresponde a Libia, que ha duplicado la venta de crudo a España y supone ya más del 10% del total.

Entre Libia y Argelia han suplido la caída en la importación desde otros países como Rusia. Otro suministrador destacado que ha ayudado a equilibrar las fuentes de crudo ha sido Estados Unidos.

El precio ya no está en manos de España

Ahora, la “máxima inquietud” del sector y del Gobierno por la tensión militar en la frontera de Rusia y Ucrania no es tanto de suministro, sino el posible impacto que puede tener en el precio del petróleo en los mercados internacionales. Un aspecto que, admiten, “ya no está en manos de España”.

El precio de la gasolina lleva semanas subiendo, y las tensiones entre Rusia y Ucrania podrían llevarla a nuevos máximos históricos. En las próximas semanas, el precio del petróleo podría dispararse un 76% por las tensiones entre Rusia y Ucrania, según han advertido desde JP Morgan.

El precio del barril de Brent se encuentra ahora mismo en el entorno de los 87 dólares, algo no visto desde 2014, pero podría aumentar mucho más, hasta los 150 dólares por barril, según los cálculos de JP Morgan. También Goldman Sachs prevé que el encarecimiento del crudo alcance los 100 dólares.

Las tensiones entre Rusia y Ucrania podrían llevar a una disrupción en las cadenas de suministro de petróleo, lo que llevaría a un incremento en el precio del petróleo Brent durante uno o dos trimestres. Si, por ejemplo, el recorte fuera de 2,3 millones de barriles por día en la producción de crudo, el suministro global caería un 2%, según los cálculos de JP Morgan.

Es más, el impacto de este recorte en la economía mundial sería tal, que podría provocar una caída del 1,6% en el PIB mundial.

 

Fuente: ElConfidencial

Autor: Jose Antonio Frauca

El pronostico de alta demanda del petróleo, provoca un alza en el precio.

Con la transición energética se pretende abandonar en los próximos años de forma paulatina los combustibles fósiles. Pero la realidad es que hoy por hoy el petróleo no sólo sigue siendo imprescindible para el funcionamiento de la economía, sino que además está siendo cada vez más caro y en un contexto de elevada inflación.

El barril de Brent mantiene su escalada al alza, que ya lleva varias sesiones. Roza los 88 dólares, los niveles más altos desde octubre del 2014 y ya tiene casi a tiro los 90 dólares. Hace un año estaba en 55. Ahora varios analistas, como el influyente banco de inversión Goldman Sachs, no dudan en pronosticar que llegará a los 100 dólares a partir del tercer trimestre de este año.

En el actual encarecimiento pesan varios factores. Algunos circunstanciales, que inciden en el lado de la oferta. Como por ejemplo una tormenta de nieve colosal en Canadá (el país tiene grandes reservas de crudo, aunque de una variedad costosa de extraer). O la reducción de la producción por motivos técnicos en Libia y Nigeria.

Asimismo, un ataque el pasado lunes en las instalaciones petroleras en Abu Dabi con un dron por parte de rebeldes de Yemen ha vuelto a encender la alarma sobre los riesgos geopolíticos que planean sobre un área del mundo donde se produce el 40% del petróleo que se transporta por mar.

En cuanto a la demanda, está siendo superior a la que se esperaba en un primer momento, cuando las olas de la pandemia en diciembre truncaron la recuperación
global. Tal como señala la Organización de Países Exportadores
de Petróleo (OPEP) en su último informe mensual se confía en que los mercados petroleros mundiales permanezcan “bien respaldados” este año por una demanda sólida, con un repunte esperado de 4,2 millones de barriles por día (mb/d) para llegar a 100,8 millones, una cifra superior a la que había antes de la pandemia.

Este grupo de países también reiteró su predicción de que “se prevé que el impacto de la variante ómicron sea leve y de corta duración”, algo que parece cada vez más cierto. Así las cosas, todo hace pensar que el cártel (y sus aliados, con Rusia, por un total de 23 estados) no va a acelerar los ritmos de extracción ya previstos, ni va a inundar el mercado con más oro negro, lo que haría bajar las cotizaciones.

En cambio, ya han pasado pocos días desde el comienzo del 2022 y los precios del petróleo han aumentado un 12% este año a medida que se desvanecen los temores sobre el impacto del virus en la demanda, lo que incita, por ejemplo, a los operadores a pagar primas más y más altas para los cargamentos de crudo en Asia.

La incógnita de Ucrania también forma parte del juego. Porque con los precios del gas que siguen elevados, si Rusia –el gran suministrador del gas europeo– se involucrara en un conflicto con Kíev, las cotizaciones de esta materia prima podrían subir todavía más. Y un gas más caro añadiría más leña al fuego del petróleo, ya que haría “aumentar una demanda de diésel y de gasoil como sustitución del gas natural todas las veces que esto sea posible”, anotaba Bjarne Schieldrop, analista de SEB.

Al presidente de EE.UU., Joe Biden, que ya ha liberado reservas estratégicas, le queda como última bala el fracking. Con los precios en estos niveles, esta costosa técnica de perforación en la roca empieza a ser más rentable. De hecho, la producción en la cuenca del Pérmico de Texas y Nuevo México ha subido un 5%.

 

Fuente. La Vanguardia

Autor: PIERGIORGIO M. SANDRI

 

La resurrección del petróleo

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Hace pocas semanas todo parecía perdido para el petróleo. La aplastante irrupción de la variante ómicron y sus previsibles consecuencias sobre la economía y la movilidad hundieron el precio del crudo un 11% en una sola jornada, generando cierto pánico en los inversores. Las caídas continuaron y el Brent llegó a perder el nivel de los 70 dólares (tras haber tocado los 87 semanas antes). Sin embargo, hoy, un mes y poco después, el petróleo cotiza de nuevo holgadamente por encima de los 80 dólares y el foco vuelve a ponerse en la incapacidad de la oferta para abastecer a la demanda. ¿Qué ha pasado en el mercado para ver este vuelco?

 

El petróleo parece tener más vidas que un gato. El fin del crudo 'caro' se ha anunciado en repetidas ocasiones, pero el 'oro negro' siempre vuelve a resurgir. En esta ocasión han sido, fundamentalmente, dos los factores del cambio: ómicron no es tan temible como se esperaba y la producción de crudo tiene problemas inesperados en algunos países importantes. El resultado es un petróleo Brent, referencia mundial, que cotiza por encima de los 82 dólares el barril, mientras que el West Texas lo hace por encima de los 79 dólares.

De una caída en la demanda masiva a un problema de oferta

"Las preocupaciones sobre una caída masiva en la demanda de petróleo se han desvanecido ahora que ha quedado claro que ómicron genera síntomas de mayor levedad que las variantes anteriores del virus, lo que significa que probablemente no habrá restricciones masivas de movilidad", aseguran Daniel Briesemann, Carsten Fritsch y Barbara Lambrech, economistas de Commerzbank en una nota.

 

 

 

Esta mejor perspectiva es la razón por la que Arabia Saudí no ha tocado demasiado los precios de su petróleo para febrero, cuando realmente se esperaba una rebaja intensa en los precios. El mercado ha dado un vuelco en cuestión de días: de la preocupación de la demanda, a los problemas de la oferta que han llegado de forma inesperada por varios frentes al a vez.

Problemas en Libia, Kazajistán y Canadá

Por un lado, en América del Norte, el frío ha congelado algunos oleoductos que llevan petróleo desde la prolífica región de Alberta (Canadá) a EEUU. "Según varias informaciones, la producción de petróleo en Alberta se ha desacelerado debido a las condiciones extremadamente frías. El oleoducto Keystone cerró temporalmente a principios de la semana pasada, aunque las operaciones se han reanudado", aseguran los analistas de ING.

 

Mientras que en EEUU, el fuerte frío estaría ya impactando en la producción de petróleo en la región de Bakken en Dakota del Norte, que produce alrededor de 1,1 millones de barriles por día.

Por otro lado, los economistas de Commerzbank destacan los disturbios en Kazajistán, que han alimentado los temores de que la producción de petróleo se detenga en uno de los grandes aliados de Rusia. Kazajistán produce alrededor 1,7 millones de barriles de petróleo crudo por día, lo que le convierte en un productor notable dentro de la OPEP+.

Otro de los países del cartel con problemas de producción es Libia, donde el bombeo de crudo se ha reducido hasta los 729.000 barriles por día, según la estatal National Oil Corporation (NOC). Antes de sufrir estos problemas derivados el conflicto interno que vive el país y dificultades técnicas, la producción libia era 1,1 millones de barriles por día.

Qué hará el petróleo en 2022

Estos problemas en la oferta están llevando al petróleo a registrar subidas de calado en los últimos días y semanas. Sin embargo, a medio plazo la oferta podría volver a superar a la demanda, siempre que no se produzcan eventos inesperados. Ahora mismo, "el mercado está descontando el menor impacto de ómicron y los cortes de suministro en varios países. En las pocas sesiones que llevamos de 2022 todo parecen buenos argumentos para la hipótesis del superciclo del petróleo, que se basa en el supuesto de una demanda floreciente que supera a la oferta, lo que empujaría a los precios del petróleo hacia los 100 dólares el barril", señalan desde Unicredit en una nota.

No obstante, desde el banco italiano creen que esta historia no se sostendrá por mucho tiempo y que el mercado pasará de la falta de petróleo al 'exceso de petróleo' en cuestión de meses, a medida que se corrijan las interrupciones inesperadas y que la OPEP siga aumentando su producción, "lo que presionará a la baja los precios del Brent hasta los 70 dólares el barril, aunque existe un riesgo nada despreciable de que la oferta no se ajuste a tiempo", reconocen los expertos de Unicredit.

 

Fuente: El Economista

Autor: Vicente Nieves

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