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EL PRECIO DEL PETRÓLEO SE RECUPERA TRAS EL GOLPE DE ÓMICRON

 

Los países de la OPEP+ han destacado que no planean por el momento cambiar su estrategia debido a la aparición de la nueva variante del coronavirus

 

Los mercados se recuperan tras el pánico por la nueva variante de covid en Sudáfrica. Las bolsas se anotan subidas superiores al punto porcentual y el petróleo también logra dejar atrás los fuertes descensos sufridos. El precio del barril Brent, de referencia en Europa, para entrega en enero rebota este lunes por encima del 4,5% después de desplomarse un 11,55% el pasado viernes, ante el temor a la expansión de nueva variante ómicron del coronavirus.

Este lunes, el precio del Brent sube un 4,6% en el mercado de futuros de Londres, hasta los 74,9 dólares. Por su parte, el West Texas, de referencia en Estados Unidos, se anota un 5% y su precio se sitúa en los 71,6 dólares por barril.

 

El pasado viernes los mercados de todo el mundo se vieron afectados por el miedo que ha despertado la nueva variante ómicron del coronavirus, lo que puede dar lugar a nuevas medidas de confinamiento y cierre de fronteras.

La OPEP no planea cambios de estrategia

Los países de la OPEP+ han destacado que no planean por el momento cambiar su estrategia debido a la aparición de la nueva variante del coronavirus que ha recibido el nombre de ómicron, informaron este lunes fuentes oficiales rusas.

"La aparición de nuevas cepas da lugar a análisis (sobre su impacto en la demanda de petróleo) en el mercado, porque se pueden tomar diferentes medidas restrictivas por los gobiernos de diferentes países, por lo que hay que ver cómo se desarrollará la situación", dijo el vice primer ministro ruso, Alexandr Novak. El representante ruso insistió en que ahora no es necesario tomar decisiones rápidas sobre la revisión de los planes de crecimiento.

 

Los miembros de la alianza, que agrupa a la Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados (incluida Rusia) no han solicitado una reunión urgente. "Tenemos programada una reunión para el 2 de diciembre, nadie ha pedido adelantar la fecha", señaló, citado por la agencia Interfax.

 

 

 

Fracaso en el intento de bajar el precio del petróleo

EEUU, China, Japón, India, Corea del Sur, y Gran Bretaña han abierto sus reservas estratégicas de petróleo y el precio ha subido un dólar

 

 

Ha sido un movimiento sin precedentes. Estados Unidos, China, Japón, India, Corea del Sur, y Gran Bretaña han abierto sus reservas estratégicas de petróleo. Y el precio ha subido un dólar. La medida estaba descontada por el mercado y, además, ha sido considerada insuficiente por los operadores. De hecho, los 50 millones de barriles que EEUU ha puesto en el mercado irán, en su mayor parte, simplemente a rellenar los stocks de las refinerías de ese país.

Tal vez el mejor ejemplo de ese fracaso -y de la subida de los precios- es que la cadena de tiendas de descuento de Estados Unidos 'Dollar Tree', famosa porque todo lo que tiene a la venta en las estanterías cuesta un dólar, va a subir los precios de la mayoría de los productos que vende a un dólar y 25 centavos. Es como si las tiendas 'Todo a un euro' de España decidieran que, a partir de ahora, todo va a ser a 1,25 euros.

 

El hecho de que esta masiva intervención en el mercado petrolero no haya tenido el más mínimo impacto no predice nada bueno para la inflación ni para los Gobiernos que, como el de EEUU, se están viendo sometidos a una creciente presión política para contener la subida de los precios. La gasolina y el gasóleo de calefacción están en su máximo de siete años en EEUU.

Nunca en la Historia los Estados habían liberado tanto petróleo. EEUU está inyectando una cifra récord, superior a la de sus mayores intervenciones, que tuvieron lugar hace treinta años, durante la ocupación de Kuwait por Irak, y diez, cuando la OTAN intervino en la guerra civil libia. Hay, además, otro factor: esta vez se trata de una intervención coordinada de seis países, entre ellos los cuatro mayores consumidores de petróleo: EEUU, China, Japón, y Corea del Sur. Ningún país de la UE ha participado.

La liberación de las reservas estratégicas de petróleo es una estrategia relativamente común para forzar el precio a la baja. Sólo EEUU tiene 754 millones de barriles en cavernas subterráneas en la región del Golfo de México, donde se concentran sus refinerías, para hacer frente a crisis de oferta o conflictos bélicos. Eso supone unos 35 días de consumo.

Hasta ahora, la Casa Blanca había tenido éxito en controlar la subida del precio del petróleo simplemente manejando las expectativas y amenazando con intervenir. Así, llevaba semanas dando a entender que intervendría, y, hace pocos días, anunció una investigación para determinar si las grandes petroleras coluden en mantener el precio en las estaciones de servicios artificialmente alto. Paradójicamente, ha sido pasar de las palabras a los hechos y dejar de frenar el repunte del precio.

Ayer, el congresista demócrata Ro Khanna, presidente del subcomité de Medio Ambiente de la Cámara de Representantes, amenazó con la prohibición de las exportaciones de petróleo por parte de EEUU, una medida controvertida, que según algunos no impactará el precio, dado que el valor del petróleo se fija en el mercado internacional. En Estados Unidos la exportación de petróleo estuvo prohibida desde que la primera crisis del petróleo golpeó al país a principios de los 70 hasta hace poco menos de una década, cuando el aumento de la producción de crudo debido al auge del fracking permitió a ese país producir petróleo por encima de su demanda.

 

Fuente: elmundo.es

Autor: Pablo Pardo

Los precios de la luz, gasolina y diesen seguirán subiendo mínimo hasta la primavera del 2022

El subidón de la factura eléctrica y del precio del combustible, la gasolina y el gasóleo, ha sido enorme durante este año. Según confirman las cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE), el hachazo al bolsillo de los españoles es brutal: el precio de la luz se ha encarecido un 62,8% en España en el último año y ha acumulado varios récords históricos. 

Por su parte, la gasolina se ha encarecido un 26,5% (se acerca a su máximo histórico de 2012) y el gasóleo ha repuntado un 30,5% (está en máximos desde julio de 2014), según los datos del Índice de Precios de Consumo (IPC). Pese a ello, el precio medio sigue estando ligeramente por debajo de la mayoría de países de la Unión Euro

Críticas de las organizaciones de consumidores

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) advierte que "desde hace al menos 15 años no se producía una subida tan rápida e intensa del precio de los carburantes: desde noviembre de 2020 el precio medio de la gasolina 95 se ha incrementado un 32,2% (0,368 euros/litro) y el del gasóleo un 36,5% (0,370 euros/litro). Lo que, traducido a un repostaje de 50 litros, supone un coste extra para el consumidor de 18,4 y 18,5 euros en gasolina y en diésel, respectivamente.

El presidente de la Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU), Fernando Móner, en declaraciones a 20minutos, califica de "inadmisible" la "enorme subida del precio del diésel y el sin plomo" y ha reclamado al Gobierno que "ponga freno de una manera rápida a este abuso y que no sea de una forma coyuntural".

Móner reclama al Ejecutivo central que "deje de abusar de la presión fiscal sobre la gasolina y el diésel". "No es de recibo que tras dos crisis fortísimas que han sufrido las clases medias y trabajadoras paguemos más de un 60% de impuestos por cada litro de los combustibles, sobre todo cuando el bolsillo está siendo castigado no solo por el encarecimiento de los combustibles, sino también por el subidón del precio de la energía eléctrica y por la subida del gas".

pea (como los salarios).  

Y muchos españoles se preguntan hasta cuándo, y hasta cuánto, seguirá subiendo el precio de la luz, la gasolina y el gas.

Jorge Mario Uribe, Profesor de los Estudios de Economía y Empresa de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), asegura, en declaraciones a 20minutos, que el precio de la luz seguirá subiendo el próximo año. "Las presiones seguirán hasta la primavera del próximo año. Esto lo proyecta así la Comisión Europea, luego se espera que cedan", pronostica. 

Mala noticia: problemas de abastecimiento de gas natural

No obstante, el precio final de la factura de la luz también incluye impuestos y cargos, que en España son más del 40% del total según datos de la misma Comisión Europea, agrega el profesor. "Como el Gobierno ha aprobado la disminución de estos impuestos y cargos, entonces esto compensará en parte la subida del coste de generación, atenuando un poco el impacto", indica Uribe. 

Como el Gobierno ha aprobado la disminución de impuestos y cargos a la luz, compensará algo la subida del coste de generación, atenuando el impacto

No obstante, admite que "es difícil prever un techo en la subida del precio". En su opinión las presiones al alza de los precios perdurarán hasta al menos la próxima primavera "ya que los niveles de inventarios de gas natural en la UE son históricamente bajos y el invierno apenas comienza". Además, "generalmente, la acumulación de inventarios en verano es mucho más alta que lo que lo fue este año". 

Pablo Abejas, CEO del Grupo Visalia, preguntado por  este diario por si seguirá encareciéndose el precio de la factura eléctrica y hasta cuándo, responde: "La previsión es difícil de determinar pero si los objetivos no cambian y no cambia la situación el precio se mantendrá alto durante un largo periodo de tiempo". En su opinión, "el verdadero mecanismo que puede utilizar el Gobierno para abaratar la energía es claramente reducir los peajes a la mínima expresión, al menos en un 75%, que ya nos ha advertido Bruselas por escrito que somos el país de la UE que tiene mayor importe de peajes y cargos ajenos al consumo de energía".

La gasolina y el diésel: panorama malo, pero no tanto

"En cuanto a la gasolina y el diésel el panorama es solo un poco mejor, con una oferta por parte de la OPEC que está subiendo más rápidamente y dependerá entonces de la reacción de las refinerías", explica.

¿Por qué sube tanto la factura eléctrica?

Según Jorge Mario Uribe, "el precio de la luz está subiendo básicamente debido a subidas históricas en lo corrido de 2021 del precio del gas natural, en los mercados de energía globales". 

El profesor de la UOC explica que el gas es utilizado por las centrales térmicas de ciclo combinado para generar electricidad. Cuando la demanda de electricidad por parte de hogares y empresas es más alta que la oferta proveniente de fuentes de generación como el sol y el viento, las hidráulicas, o las plantas nucleares, el excedente debe ser satisfecho con la generación de las centrales térmicas que es las más costosa". El precio que se paga por toda la generación, a todas las empresas, sin importar cuál insumo utilicen para generar la electricidad (sol, viento, agua, gas, carbón, etc.) es el que pone la fuente menos eficiente, en este caso, las centrales térmicas. 

Entonces, el mayor precio del gas como insumo de producción deriva en un mayor precio del mercado de electricidad. "Primero al mercado mayorista y de ahí inmediatamente a la factura de la luz de las personas, debido a las tarifas de precio dinámico", subraya.

Las exportaciones de gas desde Rusia se estancaron

"La subida del precio del gas natural está ocurriendo en el mundo entero, todos los índices de referencia de precios del gas en Europa o Norteamérica han subido dramáticamente en el último año. La razón de esto es que la recuperación económica después de la pandemia fue más rápida de la esperada", considera. 

Al respecto, el experto en energía de la UOC añade: "La economía necesita energía para funcionar. La oferta de gas por su parte no subió como se desearía, sobre todo las importaciones que Europa hace desde Rusia, las cuales se estancaron. Gazprom (en Rusia) y otras empresas no incrementaron sus ventas a Europa de la forma esperada, lo que produjo escasez de gas y la subida de los precios de la que hablamos antes".

¿Por qué sube el precio de la gasolina y el gasóleo?

El economista Jorge Mario Uribe indica que la gasolina y el diésel tienen como insumo el petróleo. "Esto es cerca de la mitad del precio que pagamos los consumidores finales por estos productos", recalca. 

El petróleo también ha presentado subidas históricas en lo corrido de 2021. La razón es la misma de arriba, una recuperación económica más fuerte de lo esperada, sobre todo en Asia, y entonces mayor demanda de petróleo. "Además, ante la escasez de gas natural de la que hablamos antes, los procesos industriales que pueden sustituir gas por petróleo lo han hecho, lo cual ha empujado al alza los precios del petróleo todavía más", apunta. 

Los precios del petróleo no han subido tanto como los de gas porque la OPEC sí ha incrementado su oferta de crudo proporcionalmente

"Vale la pena destacar, que los precios del petróleo no han subido tanto como los de gas porque la OPEC sí ha incrementado su oferta de crudo proporcionalmente. En todo caso, en estos mercados también existen movimientos especulativos, que refuerzan cualquier dinámica subyacente", explica el profesor de la Universitat Oberta de Catalunya. "A esto se le conoce como financialización del mercado y es algo muy identificado en la literatura. Por eso son tan volátiles los precios del petróleo, y cada vez más del gas también", concluye.

El Gobierno descarta ahora subir el impuesto al Diesel

 

Teresa Ribera, vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica, ha afirmado que la equiparación de la fiscalidad del Diesel a la de la gasolina, prevista desde hace años, finalmente no se va a producir.

La subida del impuesto al Diesel empezó a plantearse en 2018, momento desde el cuál se ha demonizado este carburante desde las altas esferas. Tanto que su protagonismo en el mercado español ha caído en picado. Del 70% de unidades Diesel que se vendían en 2015 se ha pasado al 20% este año.

Los motores de gasóleo, mucho menos contaminantes ahora que hace años, pueden tener una segunda oportunidad ante este cambio de rumbo del Gobierno, que ha pasado de afirmar con rotundidad que este combustible tenía los días contados a reconocer que una subida impositiva perjudicaría a quienes más lo necesitan, especialmente en una época en la que los carburantes fósiles suben de precio sin parar.

 
"En estos momentos, lo que estamos atendiendo es la necesidad de tener una visión de conjunto sobre la fiscalidad energética, que afecta a distintas disciplinas y a distintos consumos. Y es verdad también que en estos meses en los que hemos vivido un incremento muy notable de los precios de los combustibles fósiles por los mercados internacionales, es enormemente sensible el introducir un incremento adicional que perjudicaría a quienes más lo necesitan, a quienes necesitan más recursos", ha dicho la Ribera en declaraciones recogidas por RNE. Cabe recordar que el Diesel es el combustible más utilizado aún por los profesionales del volante, desde los transportistas hasta los taxistas.
 

Ribera también considera que hay que tener cuidado a la hora de anunciar subidas impositivas para no crear desconfianza en el cliente, aunque en el caso del Diesel esto puede llegar demasiado tarde. "Hay que tener cuidado también con el momento en que se van introduciendo impuestos y el destino de estos recursos. El ciudadano necesita cosas sencillas y mensajes claros en cuanto a los combustibles fósiles".

Durante estos días se debate en la Cumbre del Clima de Glasgow una transformación hacia una fiscalidad verde que, según Ribera, ha de ser lo más justa posible. "El punto más delicado es cómo asegurar que la transformación es justa, es inclusiva. Y es verdad que hay muchas veces que si no prestamos atención a cómo orientar la fiscalidad y el acompañamiento social para que no tenga efectos perniciosos que incrementen la diferencia, la desigualdad, nos podemos encontrar con que, evidentemente, la gente no sigue la acción del Gobierno"

 

Fuente: https://soymotor.com/

Leyendas sobre el precio del Carburante

 

En las últimas semanas, además de las elevadas tarifas del precio de la electricidad, los combustibles como la gasolina y el gasóleo que utilizamos en nuestros vehículos también han alcanzado precios muy altos. Según el Indice de Precios al Consumidor la media es de 1,44 € el litro de gasolina y 1,33 € para el combustible de los vehículos diésel.

En España, los combustibles líquidos derivados del petróleo están gravados con dos impuestos: el IVA y el Impuesto Especial de los Hidrocarburos (IEH). Unos impuestos que en su conjunto suman más de la mitad del pecio que pagamos en las gasolineras a la hora de repostar. En el precio de venta al público de un litro de gasolina el 55% son impuestos, el 15% costes de distribución y márgenes, y el 30% costes de la materia prima. En el gasóleo es muy parecido, aunque la carga fiscal es algo menor, del 50%. Sin embargo, los costes de distribución y márgenes son el 14% y sube al 36% la materia prima.

 

El precio también se ve afectado por otros costes asociados, como el mantenimiento de las reservas estratégicas y la aportación al Fondo Nacional de Eficiencia Energética.

Distribución de 50 euros de combustible
Distribución de 50 euros de combustible

Una de las dudas más frecuentes entre los consumidores es por qué el precio de los combustibles no varía en la misma proporción que el precio del crudo Brent. Según explican desde la Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos AOP, el precio de la gasolina o el gasóleo/diésel en España no tiene relación directa con la cotización del barril de petróleo.

El precio final depende de las cotizaciones de la gasolina y el gasóleo en los mercados al por mayor de referencia (Mediterráneo y Norte de Europa en el caso español). Como estos mercados se mueven en dólares, el tipo de cambio euro/dólar también es un factor significativo. Hay gastos que prácticamente no varían, entre ellos los costes de producción, distribución y comercialización, donde se incluyen los márgenes del mayorista y el minorista.

En cualquier caso, como consumidores, siempre podemos recurrir a algunos trucos para intentar que el repostaje de nuestro vehículo nos salga algo más barato. Aunque ya advertimos que algunos de los supuestos trucos no son más que leyendas urbanas.

Verdades y mentiras (a medias)

Una primera recomendación habitual para intentar ahorrar unos céntimos es la de llenar el depósito por la mañana temprano. La temperatura ambiente y del suelo es más baja. Todas las estaciones de servicio tienen sus depósitos bajo tierra. Al contrario pasa durante el día, cuando la temperatura del suelo sube y los carburantes tienden a expandirse. Por esto último, si se llena el depósito al medio día, por la tarde o al anochecer, el litro de combustible no será un litro exactamente. En la industria petrolera, la gravedad específica y la temperatura del suelo juegan un papel muy importante.

Técnicos del sector puntualizan sin embargo a ABC que «no es así, porque el contador del surtidor sólo mide volumen (que es la magnitud que se mide en litros) y no varía su lectura. Pero si, como consecuencia de su temperatura, tiene mayor peso específico, ese litro pesará más y aportará más energía, que es lo que en definitiva compramos en la gasolinera».

Según SPG Talleres, uno de los motivos por los cuales procuramos conducir con el depósito lleno es por aprovechar un precio adecuado de la gasolina. Sin embargo, tras hacer los cálculos del ahorro por litro y el coste por el sobrepeso, puede haber una diferencia en torno a 25 kilos entre un depósito mediado y otro completamente lleno.

Lo que sí es cierto es que un depósito lleno evita de forma más efectiva que la gasolina se evapore, ya que al haber menos espacio para el aire, ante un aumento de temperaturas la condensación es menor que si el depósito está bajo mínimos.

Cuanto más combustible haya en el depósito, menos aire hay en el mismo. El carburante se evapora más rápidamente de lo que se suele pensar. Por eso los grandes depósitos cisterna de las refinerías tienen techos flotantes en el interior, manteniendo el aire separado del combustible, con el objetivo de mantener la evaporación al mínimo.

Además, las bombas de combustible son eléctricas, por lo que si se encuentran totalmente sumergidas en el líquido, tendrán un mayor enfriamiento y con ello un mejor mantenimiento por sí solas.

Con el depósito vacío el coche pesará menos, pero si vamos casi en reserva el vehículo tendrá que utilizar el combustible depositado en la parte baja del tanque, donde puede quedar suciedad y restos de agua, polvo y otros componentes que pueden llegar a atascar el filtro que protege la bomba del depósito.

Con todos estos datos, los expertos de SPG Talleres recomiendan llevar el depósito medio lleno, con tendencia al lleno absoluto, pero sin llegar a él.

Otras recomendaciones para ahorrar combustible y no provocar daños al motor son, por ejemplo, evitar llenar el depósito cuando se están rellenando los tanques de la gasolinera ni inmediatamente después. Si se llega a la estación del servicio y ve un camión cisterna que está rellenando los tanques subterráneos de la misma, o los acaba de rellenar, se suele recomendar que se evite repostar en ese momento. La explicación es que al rellenar los tanques se remueve el combustible restante en los mismos y los sedimentos del fondo. Así que corre el riesgo de repostar combustible sucio. Sin embargo los técnicos expertos consultados por este periódico no están de acuerdo en esta última aseveración.

Finalmente, cuando llenes el depósito, se recomienda que no se apriete la manilla del surtidor al máximo, porque según la presión que se ejerza, la velocidad del surtidor puede ser lenta, media o alta. En este caso se recomendaría elegir el modo más lento para lograr ahorrar dinero.

Al surtir más lentamente, se crea menos vapor, y la mayor parte del vertido se convierte en un lleno eficaz. Todas las mangueras surtidoras devuelven el vapor a al tanque. Si se llena el depósito apretando la manilla al máximo un cierto porcentaje del líquido que entra en el depósito se transforma en vapor y vuelve por la manguera del surtidor al depósito de la estación. Con lo cual, consiguen menos combustible por el mismo dinero.

 

 

 

 

Fuente: ABC.es

Autor: Patxi Fernández

¿Por qué no para de subir el precio del combustible?

El precio medio del litro de gasolina 95 en España está en 1,48 euros y el diésel 1,35 euros, según el Boletín Petrolero de la Unión Europea

El combustible no ha dejado de subir este último año. El precio medio del litro de gasolina 95 en España está en 1,48 euros, según informa el último Boletín Petrolero de la Unión Europea (UE). El diésel tiene un coste de 1,35 euros, lo que supone un encarecimiento de un 1,65%. Ambos acumulan un mes y medio de incremento. Llenar un depósito medio de 55 litros de gasolina cuesta casi 18 euros más que en octubre de 2020.

Parece que la tendencia es que siga subiendo. Según cálculos de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), las referencias actuales implicarán un sobrecoste anual de 404 euros al año en gasolina y de 301 euros al año en diésel para un conductor que recorre 20.000 kilómetros al año.

El precio del barril de Brent, que utiliza la Unión Europea (UE) para definir los precios de los combustibles, es uno de los motivos. Su cotización estaba en los 68 dólares y hace un año estaba en torno a los 40. Esta semana cerró con 86,37 dólares. Después de la caída, los miembros de la OPEP+ (Organización de Países Exportadores de Petróleo) llegaron al acuerdo de reducir la oferta de barriles diarios ya que apenas existía demanda.

Estos recortes se empezaron a aplicar este verano, cuando pasaron de 10 millones de barriles diarios a 400.000. Los ministros de la OPEP y los productores aliados acordaron a principios de este mes de octubre continuar con el mismo número de barriles diarios en noviembre, a pesar de que la demanda pueda superar la oferta, provocando un nuevo incremento en el precio. Hasta septiembre de 2022 no esperan recuperar el 60% del volumen recortado.

Además, en la subida del precio entran otros factores como el margen bruto de distribución que se ha disparado. Este incluye el beneficio empresarial, los costes en que tienen que incurrir las compañías para llevar la gasolina a las estaciones de servicio y las obligaciones normativas. Entre éstas, una de las más significativas es la aportación que los operadores de productos petrolíferos han de hacer obligatoriamente desde 2014 al Fondo Nacional de Eficiencia Energética, una aportación que repercute al consumidor.

Según la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), el margen bruto introducido por los operadores es un 50% superior al de 2014 y está en máximos históricos. Ha pasado de estar sobre los 17 céntimos por litro hasta los más de 25 céntimos por litro en 2020.

¿Cuánto pagamos de impuestos?

Cada vez que se llena el depósito, el Estado se lleva casi el 50% . Un 21% corresponde al IVA y el resto al Impuesto Especial de Hidrocarburos (IEH), que a su vez se divide en:

 

- Impuesto Estatal General

 

- Impuesto Estatal Especial

 

La opción de rebajar los precios por medios de ajustes tributarios podría ser una solución, dado que la carga fiscal supone aproximadamente la mitad de su precio final. Además de la recaudación, supone un incentivo a la hora de utilizar energías menos contaminantes y más sostenibles que el petróleo. En la propuesta de 'España 2025. Fundamentos y propuestas para una estrategia nacional de largo plazo' no se habla de reducir los impuestos, sino todo lo contrario.

 

 

Fuente: El Comercial

Se dispara la inflacción en el precio final del carburante.

Las petroleras disparan el margen cobrado en los carburantes al máximo histórico

El precio del gasóleo A y de la gasolina 95 antes de impuestos sin contar el coste del petróleo es el más alto (+50% desde 2014). Las petroleras achacan esta subida a costes impuestos

 

Las petroleras (Repsol, Cepsa, BP, etc.) cobran por los carburantes más que nunca. La gasolina 95 y el gasóleo A están en su mayor nivel en siete años, pese a que el petróleo es un 25% más barato. El denominado margen bruto de los combustibles, que incluye además del beneficio empresarial los distintos costes en que tienen que incurrir las compañías para llevar la gasolina a las estaciones de servicio, se ha disparado hasta más de 25 céntimos por litro tanto para diésel como para gasolina, según los últimos datos que acaba de publicar la CNMC. Esta situación se da justo cuando otros costes energéticos (la luz y el gas están en máximos históricos) y las materias primas están en récord. Un cóctel que ya ha hecho que la inflación se eleve hasta el 4% y amenace cada vez más la recuperación económica. El precio final de los carburantes está actualmente en niveles de mediados de 2014 (1,47 euros por litro de gasolina 95 y 1,34 euros por litro de gasóleo A). Sin embargo, el margen bruto introducido por los operadores es un 50% superior al de entonces: ha pasado de estar sobre los 17 céntimos por litro hasta los más de 25 céntimos por litro. Eso explicaría en parte que ahora los carburantes cuesten lo mismo que en 2014, pese a que el barril de Brent ahora cotiza alrededor de los 82 euros mientras que entonces lo hacía en torno a los 108 euros. A eso habría que añadir también una mayor carga impositiva (el Gobierno de Rajoy armonizó el tramo autonómico del impuesto especial sobre carburantes al máximo en toda España, que entró en vigor en 2019).

 

 

Desde la Asociación de Operadores Petrolíferos (AOP), ponen de manifiesto que cada vez soportan mayores cargas normativas que les obligan a ampliar el coste que trasladan al usuario. Entre las mismas, ponen de relieve las mayores aportaciones que tienen que hacer por la aportación de biocarburantes, cuya exigencia ha ido creciendo año a año, o las aportaciones al Fondo Nacional de Eficiencia Energética (FNEE). Los datos de la CNMC reflejan que estos costes han aumentado entre 2014 y 2020 en tres céntimos por litro tanto en gasóleo A como en gasolina 95, lejos de los más de siete céntimos que ha subido. Además de esto, las petroleras destacan los mayores costes que actualmente tienen las refinerías por el CO₂ (su coste se ha triplicado) o la inflación. Además, el cambio euro-dólar juega ahora un 3,4% en contra de las empresas frente a 2014, lo que explicaría otra parte pequeña parte del sobrecoste actual. Sin embargo, también se deben tener en cuenta ahí las mejoras de eficiencia de los operadores durante este periodo de siete años que deberían neutralizar parte de las subidas.

 

 

En suma, la CNMC consideraba al término de 2020 que en el beneficio empresarial, que estima en el 5,5% del margen bruto para el gasóleo A y del 12% en el caso de la gasolina 95, no había una variación significativa. Sin embargo, a la hora de hacer la asignación de costes, la propia CNMC detalla que más del 22% del margen bruto de distribución (unos cinco céntimos por cada litro de combustible) no está explicado. Es decir, que no sabe de dónde viene. En cualquier caso, el organismo presidido por Cani Fernández admite, con respecto a los beneficios empresariales, que no dispone de información precisa acerca de esta magnitud.

 

 

 

 

Además de lo anterior, la CNMC añade que las medidas aprobadas en 2013 para fomentar la competencia en la distribución minorista de carburantes han tenido un efecto limitado. Ya en 2016, el organismo señaló que el margen bruto de distribución se duplicó en 12 meses con respecto al resto de grandes países de la Unión Europea. Según explicaba, esto ponía de manifiesto la "falta de presión competitiva". Actualmente, la CNMC sostiene que el margen de distribución es ocho céntimos por litro superior al de Francia tanto para la gasolina 95 como para el gasóleo A. En el caso de la gasolina 95, el coste antes de impuestos en España es el segundo más caro de toda Europa. Desde el sector, explican que esto se debe a que en el país galo hay muchas más gasolineras de hipermercado, que por sus costes operativos y estrategia comercial ofrecen unos precios más baratos que las estaciones de servicios de las petroleras.

 

Un informe de PwC encargado por AOP detalla que los operadores dominantes tienen un 32% de gasolineras en Francia, un 5% de independientes y un 64% de estaciones de servicio de hipermercado, mientras que en España las grandes petroleras (Repsol, Cepsa y BP, fundamentalmente) suman el 66% de las gasolineras, mientras que las independientes son un 26% y los hipermercados un 8%. En definitiva, España afronta una crisis energética en los mercados internacionales con un coste de partida para los combustibles, antes de impuestos y sin contar el precio del petróleo —que no para de subir—, más elevado que nunca. El coste récord del margen bruto de distribución tiene un efecto más costoso para el usuario obligado a llenar el depósito, ya que a ese coste se le aplican los impuestos específicos de las gasolinas y sobre el total se impone un IVA del 21%, con lo que el efecto contra el bolsillo del ciudadano es aún mayor. En este sentido, el mayor cobro por parte de las petroleras también genera un mayor ingreso para las arcas del Estado.

 

 

Fuente: ElConfidencia.com

Porsche ya trabaja en una gasolina sintética

Hace ya tiempo que se habla del firme propósito de Porsche por desarrollar combustibles respetuosos con el medioambiente pero que, a su vez, permitan seguir circulando a vehículos con motor de combustión. Esta medida, que permitirá seguir circulando más allá de 2035 a coches con motores de combustión, se refuerza ahora con el anuncio del inicio de la construcción de la primera planta de e-fuels de la marca, que estará operativa ya en 2022.

El futuro de la movilidad personal por carretera parece estar enfocada ya de manera definitiva a la electrificación, pero aún hay fabricantes que creen que es posible encontrar ciertas alternativas a este futuro tan "uniforme". Una de ellas es Porsche, que lleva tiempo trabajando en la tecnología de los combustibles sintéticos.

Ahora, la firma alemana ha anunciado el inicio de la construcción de una planta de combustibles sintéticos en Chile, donde tiene intención de producir combustibles sintéticos ya desde 2022, con previsión de aumentar exponencialmente la producción de estos productos destinados a "salvar" la quintaesencia de los motores Porsche más emblemáticos de la historia.

 

Fuente: diariomotor.com

El impuesto al diesel queda fuera de los presupuestos de 2022

El Ejecutivo comprometió el tributo a Bruselas como parte del Plan de Recuperación y espera ser debatido en febrero cuando el comité de expertos creado por Hacienda presente sus recomendaciones para la reforma fiscal de Montero

 

Los Presupuestos aprobados en el seno de la coalición PSOE-Podemos no recogerán finalmente algunos de los nuevos tributos esperados para el curso 2022, como el impuesto al diésel. La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha avanzado durante la presentación de las cuentas públicas del próximo año, que la introducción de este último impuesto será revisada en febrero, cuando el comité de expertos que elabora en estos momentos la nueva propuesta de reforma fiscal, presente su proyecto.

En cualquier caso, este gravamen fue comprometido por el Gobierno a Bruselas en el marco del Plan de Recuperación, expuesto a la recepción del gran maná europeo, que 'obligará' al Gobierno a gravar este tributo de cara a 2023. Por lo que se prevé que el 'dieselazo'aparezca como parte de la nueva fórmula fiscal de los expertos en febrero y salgan finalmente a colación en la propuesta de cuentas públicas del próximo año.

 

De esta forma, las cuentas de 2022 no contemplarán nuevos impositivos más allá de la introducción del tipo mínimo del 15% en Sociedades ya que, tal y como indicó Montero, el Ejecutivo quiere esperar al trabajo del comité de expertos que en febrero publicará un documento sobre la reforma fiscal con el que el Ejecutivo trabajará en futuros ajustes tributarios.


Con esa única modificación el Gobierno confía en recaudar un 8,1% más que en el curso pasado hasta llegar a ingresar 232.352 millones de euros. Según Montero, esta previsión es “prudente y realista”, ya que ese 8,1% es inferior a la previsión de aumento del PIB nominal en 2022, del 8,6%.

 

 

Fuente: abc.es

Los precios de la gasolina y el diésel registran sus máximos anuales

 

El llenado del depósito esta semana es un 21,9% más caro que hace un año para el caso de la gasolina y un 19,69% más en el caso del gasóleo

 

El precio medio del litro de gasolina ha subido esta semana un 0,5%, para situarse en los 1,428 euros, su mayor nivel en lo que va de año y también desde la última semana de julio de 2014, cuando se situó en 1,424 euros, según datos del Boletín Petrolero de la Unión Europea recogidos por Europa Press.

A su vez, el precio medio del litro de gasóleo se ha incrementado un 0,4% y suma dos semanas de ascensos, hasta situarse en 1,27 euros.

 

Con estos repuntes, el precio de los carburantes prosigue su escalada.

 

El llenado del depósito esta semana es un 21,9% más caro que hace un año para el caso de la gasolina y un 19,69% más en el caso del gasóleo.

El depósito, 14 euros más caro
En concreto, llenar un depósito medio de gasolina de 55 litros cuesta ahora 78,54 euros, unos 14,1 euros más que hace un año, mientras que en el caso de repostar con gasóleo asciende a 69,85 euros, unos 11,5 euros más que en la misma semana de septiembre de 2020.

 

Antes de la pasada Semana Santa, ambos carburantes ya recuperaron los niveles preCovid. En lo que va de año, el precio medio del litro de gasolina se ha encarecido un 19,09%, mientras que el del gasóleo remonta más de un 17,05%.

 

A pesar de estos niveles, el precio de la gasolina sin plomo de 95 está en España por debajo de la media de la UE, situada en 1,555 euros el litro, y de la zona euro, con un precio medio de 1,606 euros. En el caso del diésel ocurre otro tanto, ya que el precio en la UE es de 1,38 y de 1,399 en la zona euro.

 

El menor nivel de precios finales con respecto a los países del entorno se debe a que España, pese a las subidas del IVA, a los mayores impuestos y a los gravámenes al biodiésel, sigue contando con una menor presión fiscal, en general, que la media comunitaria.

 

 

Fuente: https://www.lne.es/

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