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El coronavirus desata la mayor caída del precio del petróleo en 29 años

El precio del barril Brent, de referencia en Europa, se ha estrellado un 31% a la apertura del mercado de Asia debido al coronavirus, aunque después moderó las pérdidas

La guerra de precios entre Arabia Saudí y Rusia desatada el viernes por su desacuerdo acerca de cómo responder a la caída de la demanda de crudo en el mundo ocasionada por el coronavirus ha provocado la mayor caída del precio del petróleo desde que en 1991 Estados Unidos lanzó la 'Operación Tormenta del Desierto' para expulsar a Irak de Kuwait.

El precio del barril 'Brent', de referencia en Europa, se ha estrellado un 31% a la apertura del mercado de Asia, aunque después moderó las pérdidas hasta dejarlas en un rango del 20% - 25% . El viernes, ya había caído un 9,4%, su mayor descenso en 11 años, desde la recesión desencadenada en Estados Unidos por la crisis de las 'hipotecas basura'.

La razón del desplome es la decisión de Arabia Saudí de ofrecer su petróleo a masivos descuentos, unida a los planes de Riad de aumentar su producción de los 9,7 millones actuales a 10 u 11 millones en abril. Así pues, habrá más petróleo y éste será más barato, justo en un momento en el que la economía mundial demanda menos crudo por el parón del segundo mayor importador de crudo del mundo, China, debido al coronavirus.

Así, el precio del crudo está ahora mismo un 50% por debajo del nivel que tenía a principios de enero, cuando China empezó a adoptar medidas de urgencia contra el Covid-19. En la madrugada de este lunes el barril de Brent había caído de 45 a 36,44 dólares. El West Texas Intermediate (WTI), de referencia en Estados Unidos, lo había hecho de 40,45 dólares a 32,97. El banco de inversión Goldman Sachs no descarta que el precio llegue a los 20 dólares.

El hundimiento del petróleo es un factor adicional de inestabilidad en un momento en el que los mercados están considerando seriamente la posibilidad de una recesión mundial debido a las disrupciones económicas causadas por el coronavirus. Las grandes petroleras son, sobre todo en EEUU, valores seguros para los inversores, dado que tienden a dar dividendos sólidos. Un crudo barato que les obligue a recortar la remuneración del accionista es, así pues, una mala noticia para Wall Street. Petroleras como las australianas Santos y Oil Search han visto cómo el precio de la acción se derrumbaba en un 20% a la apertura del mercado.

Para Venezuela, el impacto de este nuevo desplome puede ser absolutamente catastrófico. El régimen de Nicolás Maduro ha hundido la producción de ese país, que tiene las mayores reservas de crudo del mundo, así que un petróleo más barato puede llevar a extremos inimaginables la crisis humanitaria venezolana. Pero el impacto va mucho más allá de países en vías de desarrollo. La corona noruega, por ejemplo, ha caído a su nivel más bajo frente al dólar en 35 años. En el mundo industrializado, un petróleo barato amenaza con provocar deflación, es decir, caídas de los precios, justo en un momento en el que los bancos centrales no pueden bajar más los tipos de interés porque éstos están casi al 0%.

La decisión saudí de inundar el mercado con petróleo se debe a la negativa de Rusia a reducir significativamente la producción. Moscú quiere un petróleo más barato para así expulsar del mercado a los productores de petróleo no convencional de Estados Unidos, que extraen crudo por medio del controvertido sistema conocido como 'fracking' y, desde 20054, han reventado el equilibrio del mercado mundial. Gracias al 'fracking', la producción de EEUU ha ido creciendo progresivamente a lo largo de la última década y media hasta hacer de ese país el mayor productor del mundo. Sin embargo, según fuentes de la industria contactadas por ELMUNDO.es, los productores estadounidenses que extraen hidrocarburos por medio de este método tienen margen para resistir una guerra de precios hasta 2021.

 

 

Fuente: https://www.elmundo.es/

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