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7 reglas de oro para llenar el depósito de tu coche al mejor precio

El gasto que ocasiona el coche es una de las partidas más elevadas que hay que tener en cuenta a la hora de administrar los ingresos mensuales. Si todavía estamos pagando las cuotas de financiación sabemos que al principio de cada mes hemos de destinar parte de nuestros ingresos para amortizar el préstamo. A estos gastos hay que añadir otros que son ineludibles como el seguro, el impuesto de circulación, el pago de parkings y peajes y, cómo no, el combustible si se trata de un coche con motor de gasolina o diésel.

Cuando los gastos son tan elevados procuramos recortar por donde sea y es una opción recurrente tratar de hacerlo con el consumo de combustible. Sabemos que una conducción estable, evitando aceleradas innecesarias o frenazos bruscos, contribuye a moderar el consumo, lo mismo que evitar poner el aire acondicionado o conducir con las ventanillas cerradas. Sin embargo, no siempre es posible conducir bajo estas condiciones, por lo que es recomendable seguir otra serie de consejos para tratar de estirar el depósito al máximo y ahorrar una pequeña cantidad de dinero que a lo largo del año puede suponer un buen pellizco.

 

Llena el depósito por la mañana

Repostar por las mañanas a primera hora, cuando hace menos calor, permite que entre más combustible en el depósito. Cuando las temperaturas son bajas, la gasolina es más densa y de mejor composición; con el calor se expande y forma más burbujas. Ahora bien, el ahorro solo es significativo a partir de una variación de temperaturas en torno a los 20 grados. En esa franja de temperatura, la variación de volumen de la gasolina es del 2,6% y la del diésel del 1,7%. En los demás casos es poco significativo.

Echa el combustible despacio

Es evidente que cuanto más apretamos la pistola del surtidor más rápido sale el líquido y menos rato tardamos en llenar el depósito del coche. Pero con esta práctica hacemos un flaco favor a nuestro bolsillo porque la presión del surtidor es mayor y se evapora más cantidad de líquido mientras el contador va sumando. Aunque las gasolineras cuentan con un sistema de aspiración de vapores -se activa al descolgar la manguera, de ahí el ruido que notamos de inmediato- vamos a inhalar mayor cantidad de ese vapor cuanto más elevada sea la evaporación, por lo que tampoco conviene llenar el depósito muy deprisa.

Llena el depósito por la mañana

Repostar por las mañanas a primera hora, cuando hace menos calor, permite que entre más combustible en el depósito. Cuando las temperaturas son bajas, la gasolina es más densa y de mejor composición; con el calor se expande y forma más burbujas. Ahora bien, el ahorro solo es significativo a partir de una variación de temperaturas en torno a los 20 grados. En esa franja de temperatura, la variación de volumen de la gasolina es del 2,6% y la del diésel del 1,7%. En los demás casos es poco significativo.

Echa el combustible despacio

Es evidente que cuanto más apretamos la pistola del surtidor más rápido sale el líquido y menos rato tardamos en llenar el depósito del coche. Pero con esta práctica hacemos un flaco favor a nuestro bolsillo porque la presión del surtidor es mayor y se evapora más cantidad de líquido mientras el contador va sumando. Aunque las gasolineras cuentan con un sistema de aspiración de vapores -se activa al descolgar la manguera, de ahí el ruido que notamos de inmediato- vamos a inhalar mayor cantidad de ese vapor cuanto más elevada sea la evaporación, por lo que tampoco conviene llenar el depósito muy deprisa.

No dejes el depósito vacío o con poco carburante

Conducir con poca cantidad de combustible en el depósito es un riesgo porque nos podemos quedar tirados en la carretera cuando menos lo esperamos. Por eso es recomendable acercarnos a una gasolinera en cuanto el testigo rojo nos indica que entramos en la fase de reserva. Pero no solamente es recomendable por ese motivo sino porque cuando circulamos con el depósito al límite estamos castigando su mecánica. Si el nivel de gasolina es bajo, la bomba de combustible necesita hacer un sobresfuerzo para absorber el líquido del tanque y, en consecuencia, sufre un desgaste evitable que acorta su vida útil.

Evita repostar cuando la gasolinera está llenando los tanques

Si tenemos la intención de repostar y observamos que un camión cisterna está descargando combustible en una gasolinera lo mejor es que busquemos otra estación de servicio para llenar el depósito de nuestro vehículo. Como los tanques no se limpian en el fondo se acumula una capa de impurezas que se remueve cada vez que una cuba descarga combustible, con lo cual es más probable que los sedimentos suciedades del interior del tanque lleguen más fácilmente al surtidor y de ahí al depósito de nuestro vehículo  durante las siguientes horas de uso.

Busca las gasolineras low cost

Desde hace unos años hemos visto proliferar en nuestro paisaje urbano las gasolineras low cost. Se trata de establecimientos de autoservicio más económicos que los tradicionales porque al prescindir de mano de obra, incluso en las cajas, tienen menos gastos y pueden ajustar algo más los precios. La pregunta que todos nos formulamos es si entonces el carburante que despachan tiene la misma calidad que el de las gasolineras tradicionales. La respuesta es sí, puesto que todos los combustibles son distribuidos en España por la misma compañía, CHL, que ofrece a todas las gasolineras, sean low cost o no, la misma materia. La única diferencia es que el carburante que se vende en las estaciones tradicionales contiene una serie de aditivos que ayudan a limpiar los inyectores de los motores de inyección y mejoran la combustión en diésel y, en cambio, en las low cost, no.

Revisa los neumáticos

Aprovecha la visita a la gasolinera para comprobar la presión de los neumáticos de tu coche. Si circulas con las ruedas deshinchadas no solo estarás deteriorando el estado de las gomas sino que, además, estarás disparando el consumo del vehículo. El fabricante indica la presión específica de los neumáticos, por lo que superar el nivel recomendado también es perjudicial para la vida útil de las gomas. Michelín estima que un neumático con una presión de 1 o 2 bares por debajo del nivel recomendado puede suponer un gasto adicional de combustible equivalente a más de un depósito completo al cabo de un año.

 

 

Fuente: https://www.lavanguardia.com/

 

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